HERNAN CLINE. GANADOR DE RUTAS 2009, NOS CONTO SU HISTORIA DE DEDICACION AL CICLISMO

"Sirve para ir dándole un gran broche de oro a mi carrera"

Ciclista de alma, argentino nacionalizado uruguayo y defensor histórico del Alas Rojas de Santa Lucía, Hernán Cline se consagró el pasado domingo como el gran ganador de Rutas de América. Nacido en Berisso, siempre le gustó el ciclismo y a su llegada al Uruguay ya prometía ser lo que es hoy, un gran referente del mundo del pedal. Luego de años de luchar, logró su objetivo y nos cuenta las idas y vueltas que lo ayudaron a crecer y convertirse en el monarca de las rutas.

-¿Cómo fueron sus inicios en este deporte?

-Comencé con 14 años en el ciclismo, compitiendo en Argentina, ya que mi padre era corredor y eso me impulsó a amar esta disciplina deportiva. Yo soy de Berisso, una localidad a 5 kilómetros de La Plata (Argentina), y desde mi casa escuchábamos las radios uruguayas cuando trasmitían Rutas y la Vuelta y eso, poco a poco, me fue acercando al ciclismo de Uruguay. Un día, con tres amigos argentinos, decidimos venir a competir como libres a la Vuelta Ciclista de la Juventud. Allí me vieron y me invitaron a competir por el Cruz Del Sur.

-¿Fueron años difíciles en su llegada o se adaptó rápidamente?

-Fueron años de cambios. En esa etapa me radiqué en Uruguay y al principio me costó, pero más que nada en lo deportivo, porque en Argentina se compite más en circuitos y no tanto en ruta. Cuando me adapté, rápidamente empecé a mejorar y allí ya tuve una buena labor en la Vuelta y Rutas. Como en Montevideo estaba muy solo, me empecé a ir a quedar a Durazno, de donde era Carlos Silva, un compañero de equipo de aquel entonces y lentamente me radiqué. Allí conocí a la que fue mi señora (es separado actualmente) y desde entonces vivo en ese departamento.

-¿Como siguió su carrera?

-Despues del Cruz del Sur corrí varios años en Nacional y por el año 2000 pasé a defender al Alas Rojas de Santa Lucía, equipo por el cual corro hasta el día de hoy y con el que me siento identifcado.

Por suerte ayer, luego de luchar mucho tiempo, se dio mi triunfo en Rutas, una de las dos grandes competiciones de Uruguay y eso me llena de orgullo.

-¿Cómo vive esta consagración?

-Fue algo que venía buscando hace rato y creo que merecía. Mi padre, cuando yo llegué al Uruguay, me decía: «Cuando se retiren los Javier Gómez, Federico Moreira, Gustavo Figueredo, ahí va a llegar la época de Hernán Cline», y por suerte no se equivocó con la obtención de Rutas. Es una gran alegría que se dio y me llena de satisfacción, siento que sirve para ir dándole un gran broche de oro a mi carrera.

-¿Fue complicado quedarse con el triunfo o se dio todo según lo planificado?

-La verdad, se dio todo como planeamos. Sabíamos que Richard Mascarañas no estaba en un cien por ciento, por lo que la idea era trabajar para el resto. En la etapa con final en Paysandú, logramos meter a Cline, Miraglia y Férnandez, y eso fue crucial en la posterior definición. Todo dependía de la contrarreloj.

-¿Y cómo la vivió?

Muchos consideran que no soy un gran contrarrelojero, pero están equivocados, siempre quedo entre los diez primeros en las pruebas. La de Trinidad no fue la excepción, logré hacerme de la malla y sólo quedaba una etapa para la consagración.

-En la última etapa se escapó Sasso, ¿pensó que se complicaba la consagración?

Si bien debimos luchar a muerte, sabíamos que esa fuga estaba controlada porque el equipo estaba bien y venía trabajando en gran forma. El único miedo que tuve fue cuando entré al circuito en Montevideo, ya que sufría pensando en la posibilidad de un pinchazo o cualquier cosa que pudiera suceder. Por suerte salió todo redondo y después fue alegría y festejo.

-¿Y cómo sigue tu carrera en adelante?

– De ahora en más tengo que pensar muy bien qué pasos dar. La idea es correr un año más, hasta 2010 inclusive y después dejar. Igualmente dejaré de vivir en Durazno y, una vez terminada la Vuelta, vuelvo a Argentina, ya que, lamentablemente, cada vez se complica más para vivir en el ciclismo uruguayo.

 

CON LA COPA : Caravana y festejo en Santa Lucía

Luego de terminada la carrera, Hernán Cline partió rumbo a Santa Lucía donde queda el club al que representa, Alas Rojas, hecho que se dio con una gran caravana: «Fue un festejo total.

Era una cantidad impresionante de autos con banderas del Alas, tocando bocinas y gritando de alegría. Toda la gente en las calles nos recibió y después nos fuimos al club, donde se hizo un gran asado para celebrar con todo el equipo». Sobre sus próximos pasos a dar, Cline fue claro: «Ahora voy a ir a Durazno a juntarme con Carlitos ­Silva, ex compañero y corredor­, quien ya me llamó para felicitarme y seguramente me esté esperando para hacer un lechón y festejar haber ganado Rutas de América».

 

SENTIMIENTO : Correr es una pasión personal

Cline debió sobreponerse a una sanción por dopaje que se le impuso hace dos años, por la cual no pudo competir y debió alejarse de la actividad: «Fue un tiempo duro, puse una panadería en Durazno y me dediqué a ella. Estaba convencido de que no iba a correr nunca más y no dudaba en decirlo, pero hacerlo es una pasión personal, inexplicable y, por suerte, retorné para ganar Rutas de América».

A su vez, comentó que espera la Vuelta preparado y listo para dar batalla: «El Alas Rojas tiene un gran equipo y no tengo dudas de que vamos a pelear por cosas importantes. no es fácil, pero nos tenemos mucha fe para repetir».

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