Fue catástrofe aurinegra en Medellín
Los aurinegros fueron superados en el primer tiempo por un juego práctico, sencillo, sin nada fuera de lo común, pero con orden, disciplina táctica y fundamentalmente una contundencia que explica el tres a cero con que se fueron al vestuario. Lo de Peñarol -que entró preparado para marcar hasta a los suplentes rivales- en el primer tiempo fue lamentable, catastrófico, porque jamás pudo con sus rivales y precisamente en uno de los aspectos en los que falló fue en la marca. El mediocampo no existió y allí los colombianos, que tocan mucho el balón, aprovecharon para entretener los primeros minutos, estudiar la eficacia aurinegra en materia de contención y cuando se dieron cuenta que por el sector derecho de Peñarol quedaban tremendos huecos volcaron el fútbol por ese sector y se hicieron un picnic. Primero mandaron un par de pelotazos en centros, que fueron intentonas pero que desnudaron las falencias y el nerviosismo de una defensa aurinegra que no andaba y que no daba sensación de seguridad. Un córner desde la derecha permitió al ariete Martínez saltar y ganarle a Alcoba para meter el cabezaz, e impulsar el esférico contra un palo, fuerte, preciso, que hizo estéril el esfuerzo de Cavallero por llegar al balón.
Era justicia por lo que había hecho el equipo local, que pocos minutos más tarde se encontró con el segundo gol, nuevamente por Martínez, al aprovechar un «frangollo» en el área carbonera y ser rápido para definir contra un palo. El dos a cero puso la tranquilidad definitiva en los locales aunque tuvieron en un tiro libre, que contó con la complicidad de Cavallero, el tercero para poner el rótulo de goleada y eso sólo en el primer tiempo.
Lo de Peñarol fue lamentable y sólo llegó con dos tiros libres de Núñez que el arquero local rechazó con los puños, después el equipo aurinegro no existió en el campo.
Para el complemento, de entrada nuevamente Martínez, aprovechando una pasmosa pasividad de la defensa cabeceó sin marcas y puso el cuarto. Parecía que se venía una goleada histórica, pero por suerte para los intereses aurinegros el equipo colombiano sacó el pie del acelerador y por eso se quedó estancado en cuatro, aunque en el ultimo tramo, cuando arremetió un poco más, pudo haber anotado algún otro gol porque cada ataque era sensación de que se venía la lotería. No llegó pero de todos modos el equipo azul y rojo de Medellín se puede sentir tranquilo, porque en la revancha es impensado que Peñarol pueda levantar este resultado y máxime jugando como juega. Es alarmante el desempeño de algunos jugadores, con fallas reiteradas, una falta de confianza sorprendente que pone una honda preocupación a todo nivel en la institución de cara a la actividad local, porque en el plano internacional sólo un milagro lo puede poner en la Libertadores.
INDEPENDIENTE 4
Aldo Bobadilla
Andrés Ortiz
Samuel Vanegas
Juan Muriel
Jair Benítez
Jhon Restrepo
Juan Ortiz
Iván Corredor
Isidro Candia
Diego Cabrera
Jackson Martínez
DT: Santiago Escobar.
Suplentes: Bairon García, Ricardo Calle, Jhon Mosquera, Rafael Castillo.
Cambios: 69′ William Arboleda por Diego Cabrera, 77′ Luis Arias por Isidro Candia, 87´ Carlos Hidalgo por Jackson Martínez.
PEÑAROL 0
Pablo Cavallero
Danilo Asconeguy
Gerardo Alcoba
Darío Rodríguez
Jonathan Píriz
Maximiliano Bajter
Julio Mozzo
Omar Pérez
Richard Núñez
Antonio Pacheco
Carlos Bueno
DT: Julio Ribas.
Suplentes: Sebastián Sosa, Maximiliano Arias, Gonzalo De Los Santos, Fernando Correa.
Cambios: 46′ Nicolás Rotundo por Julio Mozzo, 66′ José Franco por Omar Pérez, 76′ Maximiliano Lombardi por Maximiliano Bajter.
Goles: 15′, 19′, 47′ Jackson Martínez (IM), 34′ Iván Corredor (IM).
Tarjetas amarillas: 31′ Juan Muriel (IM), 42′ Julio Mozzo (P), 43′ Samuel Vanegas (IM), 65′ Darío Rodríguez (IM).
Arbitros: Víctor Rivera, Luis De Avila y Winston Reategui (Terna de Perú).
Cancha: Estadio Atanasio Girardot (Medellín – Colombia).
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