Caballero tiene ventajas en mano a mano con Lodeiro
Será en forma íntima, ya que sólo estarán los futbolistas y el cuerpo técnico (además de la sanidad y el gerente deportivo), pues la práctica será a puertas cerradas en el Parque Central; sin embargo esta mañana se vivirá uno de los momentos clave de la semana previa al clásico.
Es el momento de la práctica de fútbol, la que generalmente es aprovechada por el entrenador para «parar» al equipo que tiene en mente, y donde habitualmente comienzan a despejarse las dudas que existen hasta ese momento. Aunque vale recordar que en más de una ocasión el equipo que salió al campo en el siguiente partido fue el que terminó y no el que comenzó jugando en el entrenamiento clave, uno de los momentos más importantes de la semana llegará cuando el cuerpo técnico entregue los chalecos naranja a los diez jugadores de campo que compondrán la oncena «titular».
Antes de comenzar el movimiento, diez futbolistas tienen su lugar casi asegurado en el equipo, mientras el último disponible es disputado por Pablo Caballero y Nicolás Lodeiro.
Aunque aparentemente llegan con chances similares, es posible apostar una ficha por el primero de los nombrados, si recordamos la habitual costumbre del entrenador de cambiar «lo menos posible» el equipo que venía jugando, ya que el ingreso del juvenil sanducero lo obligaría a modificar nuevamente el esquema táctico justo para el partido clásico, mientras que el del minuano le permite mantener la figura de los últimos partidos, con el agregado de que la fórmula ya ha sido experimentada en varios entrenamientos.
Más llegada
No hay dudas de que cualquiera sea la opción tomada por el floridense, el equipo debería ganar en juego ofensivo. El ingreso de Lodeiro determinaría la presencia de dos creativos, obligando a un cuadrado en el medio con una figura 4 – 2 – 2 – 2, resignando la contención «solamente» a Arismendi y Oscar Morales, mientras que la inclusión de Caballero le permite mantener el esquema 4 – 3 – 1 – 2 y además le brinda la posibilidad de dos variantes utilizando los mismos jugadores; si Caballero es confirmado en el lateral, pasaría el argentino Rodríguez a la zona de volantes, aunque no se puede descartar la aparición del muchacho que juega con zapatos rojos como centrocampista abierto por la derecha, como ingresó en aquel partido ante Tacuarembó, en el que terminó anotando un golazo para rematar el encuentro.
Al margen de la duda señalada, los diez titulares «seguros» para el clásico son Leonardo Burián, Mathías Rodríguez, Mauricio Victorino, Pablo Melo, Gastón Filgueiras, Oscar Morales, Diego Arismendi, Sergio Blanco y Alexander Medina.
En el movimiento de la víspera, que comenzó con trabajo de fuerza y potencia, se pudieron sacar algunas conclusiones previas cuando el grupo trabajó dividido en dos, respondiendo los defensas a las órdenes de Pelusso y los delanteros a las del ayudante Mauricio Larriera. En el primer grupo estuvieron Burián, Mathías Rodríguez, Victorino, Melo, Filgueira y Arismendi como tapón, mientras en el otro aparecieron Ligüera lanzando a Medina y Blanco, sumándose luego Lodeiro, Vera, «El Morro» García y Caballero.
Obsérvese que el minuano trabajó con los delanteros, no con los defensas.
Entre los restantes candidatos que tenían chances de sumarse al equipo, cabe decir que la posibilidad de Jorge Cazulo suena muy remota, mientras «Matute» Morales ocuparía un lugar en el banco de suplentes y Alexis Viera no llega a su mejor condición para el domingo.
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