Rocamora demandó a la AUF en US$ 30.000
La periodista Yosselem Rocamora y su hija Luciana Cretenze, presentaron en el Juzgado de Conciliación de 4º Turno, un reclamo por US$ 30.000 en contra de la Asociación Uruguaya de Fútbol, por daños y perjuicios y concepto de daño moral.
Todo esto derivado de la actuación en el protocolo de árbitros, en ocasión de la disputa del partido entre las selecciones de Uruguay y Chile, el día 18 de noviembre de 2007. El abogado de la periodista, doctor Carlos Romero Chiazzaro (Mat. 4974), presentó la demanda en la víspera y ya se fijó la audiencia de Conciliación para el 4 de diciembre próximo, a cargo de la jueza Susana Martínez, titular del Juzgado de Conciliaciones de 4º turno, sito en la calle Cerrito 470.
Los citantes de la audiencia son Yosselem Rocamora Machi y Luciana Cretenze Rocamora. La primera reclama el cobro de la actuación en el mencionado protocolo, para lo cual trabajó junto a Alvaro Silva, Enrique Bellomo y Donato Rivas, dirigentes nominados por el Consejo Ejecutivo de la AUF.
Asimismo se reclama el daño moral generado a raíz de actitudes asumidas por algunos dirigentes de la citada, quienes no sólo desconocieron el trabajo de Rocamora, sino que, públicamente han expuesto a la misma a un descreimiento, a través de los medios de prensa. Luciana Cretenze, hija de la periodista, comparece reclamando daño moral, en virtud de haberse utilizado, sin su consentimiento, su nombre, por parte de la AUF en oportunidad de reserva del Hotel Regency donde estaban los árbitros argentinos, especialmente, Sergio Pezzotta, con quien Rocamora había mantenido una relación sentimental durante más de seis meses el año pasado.
En caso que en la citada audiencia las partes no arriben a un acuerdo económico, Rocamora y su hija Luciana, oficializarán la demanda en el juzgado civil correspondiente en contra de la AUF.
El episodio tuvo como génesis la vinculación de Rocamora al equipo de protocolo de la AUF para atender a la terna argentina encabezada por Sergio Pezzotta, previo al partido de Uruguay con Chile, por las Eliminatorias, el 18 de noviembre del 2007. Aprovechando una vieja relación sentimental de Rocamora con el árbitro argentino, las autoridades de la AUF resolvieron incoporarla al equipo de protocolo junto a Alvaro Silva, Enrique Bellomo y Donato Rivas, con el propósito que esta pudiera influir sobre las decisiones de Pezzotta dentro del campo de juego.
Rocamora, reclama que nunca recibió contraprestación económica por su tarea, que está documentada con fotografías, e-mail, mensajes de texto y lo que es peor, cuando tomó estado público el pasado 9 de abril del 2008 (en LA REPUBLICA) su presencia en el Hotel Regency de Carrasco, no le reconocieron su trabajo ni su presencia en el equipo de protocolo.
Entre las pruebas que aportará la periodista figuran miles de artículos de prensa publicados en el país y en el exterior, donde cuestionaban sus valores éticos y morales y por tal motivo, reclama el daño moral que le provocó la AUF por haberse lavado las manos.
Luciana Cretenze, por su parte, exige una indemnización por la utilización de su nombre en la reserva del hotel que por $ 3.150, pagó el presidente de Progreso Gabriel Franco, y que ella no autorizó. El doctor Carlos Romero, patrocinante de Rocamora y su hija, explicó que se llegó a esta instancia porque, a pesar que fue intención y siendo infructuosas las tratativas, no le quedó otro camino.
Como dice el refrán…»aquellos polvos, trajeron estos lodos».
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