Malestar en Peñarol con el Ing. Invernizzi de CAFO
Fuentes de la institución manifestaron que en una conversación mantenida entre Juan Pedro Damiani e Invenizzi, éste le había manifestado que iba a redactar un informe favorable para que Peñarol no se viera obligado a jugar en el Estadio Charrúa, como lo estableció la Mesa Ejecutiva de Primera División.
El Coordinador Institucional había advertido a varios compañeros que con el informe técnico del ingeniero agrónomo responsable del cuidado del piso del Estadio Centenario, la Mesa Ejecutiva no iba a tener motivos para no fijar el Monumento Histórico del Fútbol.
En la última sesión del Consejo Directivo, Damiani adelantó a sus compeñeros que ya tenía el respaldo técnico del ingeniero y que se quedaran tranquilos que Peñarol iba a jugar en el Centenario.
Sorpresivamente, el informe que llegó a la Mesa Ejecutiva era contrario a lo que verbalmente Invernizzi le había manifestado a Juan Pedro Damiani, lo que ha generado profundo malestar entre los dirigentes con el funcionario de CAFO y con la Mesa Ejecutiva que fijó con anticipación en forma condicional el Charrúa, lo que dejó con las manos atadas a los aurinegros para buscar otra cancha más favorable a sus intereses.
Este desencuentro entre Juan Pedro Damiani e Invernizzi es la causa de la férrea posición que han esgrimido los delegados de Peñarol en la AUF que no han ocultado el malestar con los integrantes de la Mesa Ejecutiva y con el propio funcionario de CAFO que ahora está en la mira del coordinador institucional.
La relación entre Damiani (h) y el citado profesional se debe a que este fue contratado para realizar las canchas del Complejo Deportivo de las Divisiones Inferiores de Peñarol, en la avenida Gianattassio.
El ingeniero Invernizzi debería saber que por haberse negado en su momento el contador Fernando Sureda a modificar un informe para favorecer a Peñarol, cuando Juan Pedro Damiani era el vicepresidente de la AUF, trasladó al funcionario por varios años a CAFO, subrogándolo de las tareas de la Gerencia General que es su cargo presupuestado.
La obstinación de los dirigentes de Peñarol por querer jugar en el Estadio Centenario contra Racing atenta contra el pedido del maestro Oscar Washington Tabárez, quien reclamó antes del viaje a Japón que se preservara el piso –que está en muy mal estado– del Estadio Centenario, con miras al partido de Uruguay contra Ecuador.
Otras fuentes de la AUF advirtieron a esta página deportiva que «operó una mano negra para que Peñarol fuera a jugar al Estadio Charrúa. Los dirigentes de Nacional también jugaron su partido y bloquearon la posibilidad de que Peñarol se saliera con la suya de jugar en el Estadio Centenario. Si nosotros jugamos en el Charrúa, Peñarol también debe jugar en el Charrúa», comentó otro informante.
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