Peñarol de visita logró una sufrida victoria
Los bohemios dieron todo, jugando por pasajes y, fundamentalmente en el complemento, mucho mejor que su rival, que tuvo destellos, chispazos para asegurar la victoria y sin embargo hasta el pitazo final de Cabrera tuvo el corazón en la boca.
Es que Wanderers pagó caro los errores en la definición, malogrando por lo menos dos chances claras (Morales y Chávez) antes que Ignacio Medina, en medio de un borbollón, empujara el balón al fondo del arco bohemio y decretara el primer gol aurinegro, cuando no había hecho más méritos que su rival para ponerse en ventaja. Eso fue a los 24´del primer tiempo, un golpe que el equipo locatario no supo asimilar, porque Peñarol, a partir de ahí, mandó. Por eso no extrañó que anotara el segundo para poner diferencias hasta casi exageradas, a poco del final del primer tiempo.
Darío Rodríguez, de cabeza, les ganó a todos ante el envío de Pacheco, y el «Polaco» Martínez sólo atinó a seguir el balón con la mirada hasta chocar en las redes.
Evidentemente la diferencia en el marcador le dio tranquilidad al equipo de Saralegui para afrontar el segundo tiempo de otra forma. Para el complemento todo cambió; el que mandó decididamente fue Wanderers que intentó por todos los medios acercarse al arco de Noguera, y Chávez, con un remate bajo y sin demasiada potencia, tomó mal ubicado en el cierre al golero aurinegro y achicó diferencias. El gol del delantero albinegro puso una cuota de incertidumbre y le dio al partido la emoción que había perdido.
Peñarol apenas pudo sacar contragolpes y por más que en cada uno de ellos evidenció peligro, no concretó, aunque el partido se disparó hacia el final con victoria aurinegra.
Compartí tu opinión con toda la comunidad