Jungla.
Cuando entrena en la jungla, el ciclista de montaña zimbabuense Antipass Kawari debe evitar los encuentros peligrosos.
«Un día vi un león y entonces sí que de verdad pedaleé», cuenta Kwari, que a veces sigue las sendas de los elefantes. «Abren su propio camino, de dos metros de ancho, perfecto para entrenar. Pero también se puede uno encontrar frente a ellos y entonces, ¡peligro!», advierte.
Compartí tu opinión con toda la comunidad