Argentina tomó revancha y ganó segundo oro olímpico
Bajo un calor agobiante en el estadio Nido de Pájaro de Pekín, el volante Angel Di María anotó el gol argentino a los 58 minutos tras pase de Lionel Messi, quien fue la carta de triunfo a lo largo del torneo. El partido tuvo acciones parejas con los dos planteles volcados al arco rival y la misma ambición, pero los argentinos marcaron el desequilibrio en los primeros minutos del primer tiempo y sostuvieron el resultado contra viento y marea.
«El rival supo como marcar a nuestros mejores jugadores. Hacía mucho calor y no tuvimos un buen partido desde el punto de vista táctico.
Pero esta era una final y había que ganarla», dijo Javier Mascherano, el hombre récord que ganó dos medallas de oro olímpicas. Nigeria, que se adjudicó la medalla de plata, fue un digno rival que no cejó jamás en su intento por encontrar mejor suerte.
«Creo que merecimos ganar porque jugamos mejor fútbol. Argentina estuvo bien organizada hoy y supo aprovechar la oportunidad de ganar», declaró el atacante nigeriano Víctor Obinna, medalla de plata y autor de tres goles en el torneo. Nigeria tuvo sobre todo una disciplina táctica envidiable y una zaga a toda prueba que ofreció poquísimas concesiones, que Leonel Messi, Sergio Agüero y sobre todo Angel Di María intentaron aprovechar. Los albicelestes en realidad parecían estar reservándose para más adelante en una situación de juego adversa para los dos equipos: alta humedad y una temperatura de 33 grados que obligó al juez húngaro Viktor Kassai a parar las acciones por un minuto para que los jugadores se refrescaran.
El primer tiempo jugado a un ritmo mesurado, a pesar del agobiante calor en el mediodía de Pekín, tuvo alternancias interesantes sin llegar precisamente a ser emotivo.
Fue Nigeria que tuvo una opción inmejorable en las botas de Promise Isaac a los 34 minutos, pero Argentina estuvo más cerca con dos jugadas, al final del primer tiempo, de Agüero y Di María, que envió un misilazo desviado.
Apenas comenzado el segundo tiempo, Messi sacó una obra de arte de la galera que contuvo el arquero Ambruse Vanzekin.
El maestro Messi puso poco después un pase preciso a los pies de Di María, que emprendió una rápida carrera y, mientras salía al achique Vanzekin, el jugador del Benfica le puso un ‘sombrero’ para hacer estallar a los tribunas a los 58 minutos y acercar a su equipo a la segunda dorada.
Nigeria estaba entonces decididamente volcada al ataque y generó varias situaciones de gol, aunque Argentina también tuvo lo suyo y llevó cargas de riesgo como la gran corrida que tuvo Messi, a los 77, frenada sobre la línea del área grande por Onyecachi Apam.
El técnico Sergio Batista dispuso luego la sustitución de Agüero por un volante, José Sosa, seguramente para darle más volumen al juego de su equipo, y luego la salida fue obligatoria para Di María por lesión. Argentina alcanzó la marca sudamericana de Uruguay en olímpicos, con dos oros en fútbol.
Compartí tu opinión con toda la comunidad