JUDO

Japón se reconcilia con el oro

El cubano Oscar Brayson en categoría de más de 100 kilos y la cubana Idalys Ortiz en más de 78 kg se adjudicaron ayer en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008 sendas medallas de bronce, mientras Japón se despedía con una victoria, la de Satoshi Ishii, tras su triste actuación. «Me siento muy feliz por haber ganado el bronce, era mi meta al venir a Pekín. No sólo por mí sino por mi gente y por mi Comandante», declaró el judoca de 23 años al conseguir la sexta medalla en judo de Cuba en estos Juegos Olímpicos y la tercera de bronce. Brayson se colgó al cuello una de las dos medallas de bronce al imponerse al iraní Mohammad Resa Rodaki, mientras el francés Teddy Riner conquistó el otro metal de bronce a costa del georgiano Lasha Gujejiani. Poco antes, Idalys Ortiz, de sólo 18 años, se hizo con uno de los bronces en categoría 78 kg, donde el oro fue para la china Tong Wen, al vencer por o-goshi a la mongola Tserenkhand Dorjgotov.

Melodrama. La china Liu Zige, campeona olímpica de 200 metros mariposa, cuyos resultados sorprendieron y fueron calificados de «irracionales» por el entrenador polaco Pawel Slominski es pobre pero culta. Según la prensa china, viene de una familia obrera y no tiene teléfono celular ni computadora. «Lo que es raro en un deportista», destaca un periódico de Pekín. En cuanto a sus lecturas, responde que la favorita es «El libro de la Vía y de la Virtud» del taoísta Lao Tseu.

Viril. Cuba ganó 5×4 su encuentro de béisbol contra Estados Unidos el viernes. Hubo polémica. Un bateador estadounidense resultó herido en el ojo. Los cubanos dicen que se lo hizo él mismo con su propio bate. Los norteamericanos que, si se dio un golpe en la cabeza, fue porque el lanzador cubano Pedro Luiz Lazo le envió a propósito la pelota a la altura de los ojos… Algo es seguro: el bateador, Jayson Nix, está en el hospital.

Perseverancia. «Hay bastantes talentos en mi país para que el día en que podamos disponer de una pista digna de ese nombre donde poder pensar en ganar medallas. Así hablaba, tras su eliminación en las series de 100 metros con un tiempo de 11.45, el afgano Massoud Azizi, de 23 años. Massoud, cuyo récord personal es de 11.11, no decepcionó. Incluso estaba encantado de participar en sus primeros Juegos Olímpicos. Su único problema es que no dispone de una verdadera pista en su país y que entrena en la del estadio de Kabul, de hormigón.

 

Dudas.

El nadador japonés Kosuke Kitajima, que hizo un doblete en Pekín idéntico al de Atenas en 2004 (100 y 200 metros braza), no sabe si seguirá adelante con su carrera. Con 25 años, está un poco cansado y confiesa a la prensa de su país que tenía «en mente» retirarse. Según el diario Yomiuri Shimbun, incluso dijo: «En el fondo, siento que se ha terminado».

Caida. Recién estrenadas, algunas instalaciones olímpicas presentan ya señales de fatiga. En la sala de gimnasia se fue al suelo una de las enormes placas de cristal que la componen. El réctangulo de 5×2 metros se desplomó desde una altura de unos 20 metros, afortunadamente sin causar víctimas.

Tifosi. El público italiano que asistió el viernes al partido por el tercer puesto de espada por equipos entre China e Italia empezaron a animar en parte en chino y en parte en italiano, gritando «¡Italia Jiayo!» (¡Vamos Italia!), atrayéndose los aplausos y las risas de parte del público chino.

Sorpresa. El cubano Dayron Robles, gran rival del chino Liu Xiang por el título de 110 metros vallas, sorprendió a una periodista de la televisión nacional china que intentaba entrevistarse al final de un entrenamiento. Se abalancó sobre ella para abrazarla antes de declarar a la cámara en chino «¡Nihao Beijing!» (¡Hola Pekín!).

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje