Cortitas
Crítica. Dos días antes de entrar en liza en el torneo de espada, la alemana Imke Duplitzer, que había pedido a los telespectadores de su país que no vieran la ceremonia inaugural de los Juegos, criticó veladamente a la organización. «En estos Juegos hay dos mundos, el olímpico, impecable, pero lejos de éste hay otro mundo que no se ve», lamentó la subcampeona olímpica por equipo de 2004. Diplitzer aseguró que no tenía «nada contra China, sino contra el sistema establecido que hace que sólo un millón de privilegiados se beneficien de él».
Oro. La primera medalla de oro china de los Juegos de Pekín, conquistada por Chen Xiexia (halterofilia de 48 kg), le reportará una pequeña fortuna. Según el diario Oriental Sports Daily, la joven de 25 años percibirá entre dotaciones y recompensas un total de 10 millones de yuanes (1,45 millones de dólares y un millón de euros). Los primeros 250.000 yuanes (25.000 euros, 36.400 dólares) los paga, como a todos los oros olímpicos, la Administración General del Deporte china.
Playa. Kobe Bryant, la estrella del básquet de la NBA, y el rey Harald de Dinamarca estaban entre los espectadores del voley-playa que, después de seducir a los chinos, está atrayendo adeptos entre las personalidades presentes en los Juegos de Pekín. Uno de los primeros en acudir fue el presidente estadounidense, George W. Bush.
Pasión. Una abuela de 97 años hizo 2.400 kilómetros en una especie de triciclo desde su provincia, Henan, sólo para asistir a las competiciones de bádminton de los Juegos. Xiao Xincui viajó durante cinco semanas en ese peculiar medio de transporte que hacía avanzar su nieto Liu Xianghui. Su logro es hoy tan popular que han conseguido entradas, además de para el bádminton, para la final de 110 metros vallas que todo el mundo espera en China.
Control. Tras la carrera en línea de ciclismo, el italiano Davide Rebellin tuvo que superar otra prueba, esta vez para orinar y dar una muestra para el test antidopaje. El medallista de plata de la carrera que ganó el español Samuel Sánchez había perdido mucho líquido al transpirar debido a las durísimas condiciones meteorológicas y no salió de los locales de las autoridades antidopaje hasta pasadas más de tres horas del final de la carrera.
Rival. China será la «Gran Muralla» a franquear en el tenis de mesa, que arranca hoy con las pruebas masculinas y femeninas por equipos, primer reto de los chinos para hacerse con los cuatro oros en disputa en el deporte rey del país anfitrión. Con un equipo masculino fortísmo integrado por Wang Liqin, Chen Qi, Wang Hao y el multicampeón Ma Lin, China debutará ante Grecia sin mucho riesgo, en una especialidad con individuales y dobles en la que Latinoamérica estará representada únicamente por Brasil, que se estrena ante Taiwán.
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