La falta de previsión policial respecto a la retirada de las hinchadas de la zona del Estadio Centenario pudo terminar en catástrofe ayer.

Un camión repleto de hinchas de Rampla tomó por la avenida Garibaldi pasando entre medio de columnas de hinchas de Peñarol y desde el vehículo en marcha comenzaron a arrojar piedras. Los peatones casi no podían ensayar respuesta, pero la luz roja del semáforo detuvo el camión en Bulevar Artigas; un centenar de carboneros por lo menos trataron de alcanzarlo pero el rodado logró perderse con destino al Cerro, evitando ­por segundos­ un encuentro que pudo tener un desenlace fatal.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje