El señor Entrenador
El Art. 15 de las Reglas de Juego se refiere exclusivamente a los Entrenadores con sus responsabilidades y atribuciones.
No entraremos a detallar todos los ítems que describe este Art. 15.
El Entrenador tiene el derecho de dirigir a su equipo, solicitar 1 minuto en la Mesa de Control y en forma amable pedir alguna aclaración en dicha Mesa o a uno de los jueces.
En este deporte nuestro del básketbol, los desplazamientos y las indicaciones a sus jugadores son mucho más intensas y de permanente contacto visual y verbal que en otros deportes.
El Entrenador vibra y siente muy intensamente todas las situaciones de juego y ello lo lleva, a veces, a gesticular y aún a demostrar su desconformidad con los fallos de los jueces.
Hasta aquí todo es aceptable, pero como todas las cosas en las relaciones humanas hay derechos y obligaciones.
Entre las obligaciones está la de permanecer dentro del área del Banco (ver diagrama más abajo), no excederse en sus reclamaciones, no incitar a sus jugadores al juego brusco, no usar expresiones soeces, controlar el comportamiento de su Banco, etc.
Si sucediera que sobrepasa estos límites, cae entonces en la Regla Nº 9 bajo el Art. 52 que habla de foul técnico al Entrenador y a los integrantes de su Banco.
Esta Regla establece un límite por el cual si a un Entrenador le sancionan 2 fouls técnicos a él personalmente o 3 al Banco de su equipo, debe abandonar la conducción y ubicarse en la tribuna en un lugar alejado desde donde no pueda tener comunicación con su equipo.
Por tanto es recomendable hacer valer sus derechos y cumplir con sus obligaciones para que podamos hablar del «Señor Entrenador».
Anécdota
Cuando se jugó en 1970 el mundial en Yugoslavia, acompañó a la selección uruguaya nuestro querido juez David Bensusán; y se jugó un partido amistoso en España contra la Unión Soviética.
Nuestro viejo conocido Alexander Gomelsky no quedó conforme con el arbitraje y al final se dirigió a David y le dijo: «You prostituto».
Compartí tu opinión con toda la comunidad