DECLARACION. EDUARDO PEREIRA EVITO IDENTIFICAR A LOS DIRIGENTES

Consejo no trató el tema de Julio Ribas

Precisamente Pereira había sido señalado por nuestra fuente como el «serrucho» que estaba afectando la estabilidad de Mario Saralegui.

El Coordinador Institucional, Juan Pedro Damiani, que había anunciado que iba a tomar drásticas decisiones con aquellos dirigentes oficialistas (Víctor Cabrera y Angel Tucci) que se desmadraron políticamente y no lo apoyarán en las próximas elecciones, no se refirió al asunto, lo que llamó la atención a sus leales dentro del Consejo Directivo.

Pereira, aclaró a sus «patrones» que él había sido involucrado erróneamente en la información difundida por LA REPUBLICA y precisó que nunca había traicionado al cuerpo técnico que encabeza Mario Saralegui.

Las fuentes lo habían sindicado como la persona que le llena la cabeza a Juan Pedro Damiani con hechos que ocurren en la intimidad de Los Aromos, lo que habría influido para que el Coordinador Institucional mantuviera un contacto reservado con Julio Ribas para que se haga cargo del equipo, luego de finalizada la Liguilla, si Peñarol no lograba la misma.

 

Pereira dijo que sabían quién era

Mientras en la sesión del Consejo Directivo, Eduardo Pereira se limitó a salvar su pellejo y a cuidar su carguito de Gerente Deportivo, en el programa La Oral Deportiva (CX 22) del mediodía, el funcionario fue más directo y acusó a un dirigente de haber filtrado la información a LA REPUBLICA para perjudicar a Saralegui y al equipo.

­»Nosotros sabemos bien quién fue el dirigente que le dio el dato al periodista. Nos conocemos bien, sabemos quién es quién y qué intereses están en juego en este momento en Peñarol». Cuando el colega Alberto Kesman «apuró» a Pereira para que identificara al dirigente infidente, el gerente deportivo de Peñarol se amparó en el secreto y dijo que por ahora no iba a abrir la boca.

Minutos más tarde, en la sesión del Consejo Directivo, el funcionario fue mucho más cauto, no identificó a ninguno de los presentes como responsable de haber sido la fuente de información de este cronista, tal cual lo había manifestado a los colegas de Radio Universal.

Por su parte Mario Saralegui, en la edición de la víspera de El País, había amenazado que, cuando viera en el vestuario a las personas que, supuestamente, le habían entregado la versión a LA REPUBLICA, las iba a enterrar de cabeza de un piñazo.

«Lo que pasa es que están haciendo política conmigo, que no jodan. Porque los conozco a todos, sé quién es quién. Tengo una vida dentro de Peñarol y ya sé que andan algunos idiotas diciendo boludeces. Que no se hagan los vivos conmigo porque si los veo por el vestuario los entierro de cabeza… «

Saralegui dio a entender al colega José Mastandrea que conoce a los dirigentes que le están dando para atrás pero también evitó identificarlos por su nombre sino que prefirió referirse a ellos como » los idiotas que dicen boludeces…

«Ellos saben quiénes son. Al que le caiga el sayo que se lo ponga. Lo único que les digo es que no se metan conmigo, que no hagan política a costillas mías ni a costillas de Peñarol. Es feo que tengan de rehén al club».

Independientemente del desmentido, la fuente de LA REPUBLICA ratificó que, pese a los desmentidos de Julio Ribas, del anuncio de Juan Pedro Damiani que Mario Saralegui iba a ser el técnico de Peñarol hasta fin de año, el contacto y ofrecimiento del Coordinador Institucional existió.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje