La nómina de Urunday
El equipo no se puede evaluar solamente por lo visto en las finales ante Goes por el ascenso, el camino a esa definición transitó por un exigente torneo de la Serie «B» de Segunda, donde Urunday Universitario fue el campeón y por ende ganó el derecho a disputar un cupo en Primera. Se imponía un balance jugador por jugador del plantel estudioso y quién mejor que Daniel Corpas para hacerlo.
Gonzalo Bessonart: La organización del equipo, los goles, su experiencia fueron un aporte de primer nivel para el equipo.
Eduardo Lambert: Un jugador fundamental, desde que estoy en el club cambió para mejor, más jugador de equipo, trabajó en las dos áreas, se entregó en defensa, cargó con Mancebo en las finales y lo hizo bien, además no perdió lo suyo en ofensiva, fue mayor su potencial que antes.
Leonardo Sylberstein: Vino de jugar en la reserva de Welcome y se ganó su espacio, demostró que tiene muchas condiciones y puede seguir aumentando su potencial.
No defraudó el crédito que le dieron Víctor Hugo Berardi y Cacho Perreta, que fueron quienes me lo recomendaron.
Alejandro Bolo: Un peón de lujo, siempre peleando con la más dura en el rebote, con desventaja de centímetros, pero llegado el momento su espíritu combativo dio grandes resultados.
No luce a los ojos de la gente, pero fue un jugador que no me defraudó, fácil de trabajar.
Gustavo Niquichenco: Es un jugador que rindió, el centro que aportó los rebotes necesarios en defensa y ataque, más goles en los momentos indicados. Este año lo vi en muy buena forma.
Adrián Fernández: Era la cuota de velocidad que necesitaba el equipo. Mejoró mucho.
No porque lo haya trabajado yo, sino que maduró naturalmente en su juego.
Igualmente tiene que frenarse un poco más, jugar con más calma, aportó lo suyo para llegar al primer lugar de la Serie «B».
Abel Lambert: Defensa y agresividad para ponerla en cancha en el momento adecuado, aporta la cuota de sacrificio que da réditos.
Miguel Posada: Una ficha sub-22, jugador inexperiente, con un pasaje por Defensor Sporting, vino de Rivera y le hacía falta una competencia más exigente. A medida que pase el tiempo va a tener más oportunidades. Deberá trabajar mucho más.
Nicolás Tejera: Fue uno de los que comenzó a jugar en la tercera rueda de la serie B, aportando mucho en el rebote defensivo, pese a su poca experiencia no fracasó al enfrentar a los reboteros rivales. Es la esperanza del club.
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