Cómoda victoria ante discreto rival

De la mano de Recoba, amanece la ilusión

La selección uruguaya derrotó con comodidad a una discreta representación húngara que dista mucho de asemejarse a aquellos equipos nacionales de otras décadas, cuando el fútbol magyar era potencia en el mundo y decía presente en todos los Mundiales.

Claro que no hay que ver la paja en el ojo ajeno sin apreciar la viga en el propio. Porque Uruguay tampoco es aquella potencia de los años cincuenta, y ya no dice presente en todos los Mundiales, sino todo lo contrario. Y de eso se trata, de volver a los Mundiales.

¿Es éste el camino correcto para volver a las marquesinas del fútbol?

El tiempo dirá.

Por lo menos en la noche de ayer la celeste demostró una superioridad total sobre su adversario. Claro que no habría que engañarse y creer que ya estamos clasificados para el Mundial, puesto que el poderío de esta Hungría deja mucho que desear.

De la mano del «Chino» Recoba, el equipo de Passarella dominó a placer y llegó a los goles en forma rápida.

Primero fue Recoba quien se mandó gran jugada individual, agregándole una soberbia pisadita con la zurda para luego definir con la derecha.

Alvaro Recoba fue el titiritero del partido, cuando tomó la pelota la manejó con criterio, nunca se la quitaron, pocas veces fracasó en un pase, y además de convertir él, dejó a sus compañeros de cara al gol.

Tras Recoba, Darío

Una vez arriba en el marcador, la celeste continuó mandando. Recoba se manda otra jugada brillante, engancha al medio, amaga a rematar al arco pero toca cruzado entre los zagueros. Allí entra sorpresivamente Darío Rodríguez, que estaba jugando como lateral derecho y apareció en esta incidencia cayendo por la zurda, y define con pierna derecha. Dos a cero, pelota al medio, y pintaba para goleada.

Fueron dos, pudieron ser más

El 2-0 que exhibió el tablero electrónico al finalizar el partido no condice con lo que realmente se vio a lo largo de los noventa minutos. Uruguay apenas ganó dos a cero. Apenas porque pudo haberlo hecho por cuatro o cinco goles, y no decimos más para no caer en exageraciones. Es que Hungría exhibió escasa resistencia, y nos hizo dudar seriamente acerca de su poderío. Tanto en el primer como en el segundo tiempo dominó a placer. El «Chino» Recoba volvió a aparecer en el complemento con sus genialidades, y en un tiro libre dejó a todo el estadio con la boca abierta. Resulta que amagó a tirar al arco pero sacó un sapito levantando la pelota por encima de la barrera para el ingreso de Fabián Coelho, quien de pierna derecha estrelló la pelota contra el palo.

Penal a Zalayeta

Por si fuera poco con la superioridad que mostraba la celeste, el árbitro paraguayo Epifanio González no sancionó un claro penal cometido a Marcelo Danubio Zalayeta. Pero no importa. No hacía falta un gol más para demostrar que Uruguay le ganó muy bien a Hungría.

El tiempo dirá

No hay que ser exitistas. Si bien la victoria fue clara hay que tener en cuenta a quién se le ganó.

No nos engañemos, porque el 28 de marzo Bolivia, aunque sea de las fuerzas más débiles del continente, opondrá mayor resistencia que estos discretos húngaros.

Ojalá que la exhibición de anoche sea un indicio de que Uruguay comienza a desplegar el fútbol que puede.

Lo que sí quedó claro es que de la mano del «Chino» Recoba, nos podemos ilusionar con volver a los Mundiales.

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