Las gargantas reventaron con el grito de campeón
Por 4ta vez, el equipo ahora presidido por Fernando Sobral, logra ser el mejor del fútbol uruguayo, esta vez ganando la tabla anual, el Apertura y la propia definición directa.
Defensor rompió la historia en 1976, después fue campeón en 1987, 1991 y ahora en el 2008 con la conducción técnica de un hombre de la casa como Jorge «Polilla» Da Silva.
El actual técnico violeta solamente vistió una casaca como jugador en Uruguay (además de la celeste de la Selección) que fue, precisamente, la de Defensor (luego sería Defensor Sporting) por lo que le cabe el calificativo de «hombre de la casa», consustanciado con la institución de Punta Carretas.
Jorge «Polilla» Da Silva hizo una gran apuesta al quedarse en Defensor Sporting, desechando una oferta del América de Cali. Logró el objetivo de consagrarse campeón del Uruguayo y se aleja luego de 3 años de trabajo con el objetivo cumplido.
Roberto Silvera le trae suerte a los equipos menores. Hace cuatro años atrás Danubio logró el campeonato uruguayo derrotando a Nacional con gol de Perrone en el último minuto de juego. Ayer le tocó nuevamente una definición del Uruguayo, esta vez con Defensor Sporting como protagonista.
El primer tiempo fue muy cortado y la intención de los equipos fue no dejar jugar a los futbolistas más hábiles. Más de 30 infracciones se contabilizaron en el primer capítulo con mucha paridad en cuánto al reparto de las mismas. La víctima mayor fue Fabián Estoyanoff, en total recibió 6 infracciones de la defensa violeta.
Mario Alvarez terminó muy sentido al finalizar el primer tiempo, faltando dos minutos no aguantó más el dolor y se arrodilló en la mitad del terreno. Darío Rodríguez solicitó la variante y cuando Saralegui le hizo una seña que esperara, el capitán se molestó y le hizo un gesto de desaprobación al entrenador.
Peñarol tiene problemas físicos en varios de sus jugadores. El zaguero Darío Rodríguez demostró que tenía mucha falta de fútbol y graduó mucho sus energías. Pero también Alvarez, «Petete» Correa, Omar Pérez y José María Franco demostraron que no estaban a nivel de los futbolistas violetas.
El final del partido fue muy emotivo, Peñarol con fuerza y sin fútbol procuró irse sobre el arco de Martín Silva y los violetas aguantaron hasta el final y, recién con el pitazo de Roberto Silvera, dieron rienda suelta a su alegría. Entre los jugadores que ingresaron al campo de juego se observó el delantero Mauro Vila, quien tuviera muy buena participación en el Apertura, actualmente sancionado por doping.
Al igual que en 1976, Defensor Sporting ayer dio la vuelta Olímpica al revés, girando como las agujas del reloj y con todos los jugadores ofreciendo las copas a los hinchas agolpados en la América contra la Amsterdam que no estuvo habilitada.
Con mucha entereza, el técnico Mario Saralegui fue recibiendo uno a uno a sus jugadores, que se retiraron con la desazón de la derrota.
Saralegui fue campeón Uruguayo, de América y del Mundo como jugador y estuvo a muy poco de lograr su primer título como técnico pero no pudo lograrlo. Seguramente tendrá su revancha.
Cuando Defensor recibió las copas, los jugadores se abalanzaron en procura de las mismas. todos querían estar con ellas, mimarlas y obviamente la copa Mayor que pasó de mano en mano viajó luego al Parque Rodó con varios besos felices de los tuertos.
Algunos jugadores, en medio de los festejos, quisieron hacer algo distinto porque se tiraron a la fosa y jugaron con las copas en el agua tirándoselas de un lado a otro. El resto festejaba y los abrazos se hicieron interminables, tanto como el regreso al vestuario.
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