De ogro a príncipe encantado
Turquía pasó en dos años de una imagen deplorable, con aquella batalla campal de fines de 2005, en una serie de repesca al Mundial 2006 ante Suiza, a una con buena aura, tras clasificarse a semifinales de la Eurocopa, pasando de ogro a príncipe encantado con sueños de reinar Europa.
El 16 de noviembre de 2005, al final de esa serie que dio la clasificación a la Copa del Mundo a Suiza, los turcos dejaron su ira en un duro combate en el túnel del estadio, al final del pitazo final, cuando los suizos festejaban el pasaje a Alemania en el ‘Infierno de Estambul’. La imagen dio vueltas al planeta fútbol y se oscureció mucho más cuando se conoció que el defensor suizo Stephane Grichting había sido víctima de una perforación del canal urinario después de un golpe recibido en la parte inferior de su abdomen.
Hoy, el rostro de Fatih Terim se aplacó. Pasó de ser esa tímida Cenicienta ante los poderosos a un príncipe valiente que nunca se cansa de ganar batallas épicas, como el 3-1 por penales ante Croacia, o el 2-1 ante Suiza y el 3-2 contra República Checa, en la primera fase.
Compartí tu opinión con toda la comunidad