Scanavino y la sorpresa.
La nadadora Antonella Scanavino se mostró muy contenta por la obtención de la Llama Olímpica, premio que la tomó por sorpresa: «era algo que no esperaba para nada. Es más ya me estaba abrigando para irme cuando de repente escuché mi nombre por los parlantes, lo que me sorprendió y me dejó muy feliz».
Posteriormente se refirió a que obtener galardones en este evento organizado por el COU es algo que viene de familia: «mi padre llegó a ganar el Altar Olímpico y ahora que logré la llama olímpica se mostró muy feliz por lo hecho y esperemos poder seguir sus pasos».
Por último se refirió a como sigue su carrera en la natación de ahora en más, donde buscará alcanzar nuevos objetivos: «tengo el Mundial Juvenil en México dentro de tres semanas para el cual me estoy preparando en gran forma. La idea es tener una buena actuación allí que impulse mi participación en Beijing».
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