Vega atajó, Carini defraudó
Aunque el tempranero gol de Lugano abrió el camino a la victoria para el equipo celeste, el análisis de las estadísticas del cotejo entre celestes y caribeños arrojan una conclusión determinante: Uruguay falló en los sectores más importantes del campo de juego, tanto debajo de su propio arco como llegando al área rival.
Como suele ocurrirle a los equipos uruguayos, uno de los mayores déficits estuvo en la «puntería» lograda al momento de rematar al arco, ya que de quince remates francos solamente cinco fueron dirigidos a la portería venezolana. Sin embargo, esta vez las mayores críticas no son para los delanteros celestes, ya que ninguno tuvo más de una situación favorable; Ignacio González fue quien más veces intentó (4), acertando una vez y desviando tres, seguido en número de intentos por Maxi Pereira, que también desvió más (2) de lo que dirigió al arco (1).
Entre los delanteros apenas sumaron cuatro intentos: Abreu tuvo un cabezazo atrapado por el portero, Forlán probó con un disparo desviado, Suárez no remató al arco y los que entraron no mejoraron demasiado el panorama, pues Bueno no tuvo chances de gol y Sánchez mandó al travesaño la que tuvo.
Lo mejor de Uruguay había pasado por el empeño de sus volantes, sobre todo por el trajinar del «Ruso» Pérez, protagonista de doce de las 41 pelotas robadas por los celestes, bien secundado por Gargano que cortó 8 avances rivales y luego Cáceres y «Nacho», que cortaron cinco cada uno.
La tarde negra para los delanteros de nuestra Selección se completa repasando que Suárez y Forlán fueron quienes cometieron mayor cantidad de errores no forzados; los puntas celestes perdieron cuatro pelotas cada uno, siguiéndolos Diego Pérez (3), Gargano, Sánchez, Pereira y Lugano (2) en la cuenta de las veintitrés pelotas perdidas.
Igualmente Uruguay llevaba el partido con ventaja hasta que llegó la jugada fatal de la tarde: en el único remate franco que tuvo Venezuela durante los 90´, Arango ejecutó un tiro libre de cuarenta metros que Carini amortiguó con sus guantes dejándole servido el empate a Ronald Vargas.
Otro ejemplo de la desprolijidad celeste fueron las faltas cometidas: quince en el primer tiempo y ocho en el complemento, de las cuales cinco (tres en ataque) fueron de Abreu. El charrúa más fauleado fue «El Ruso» Pérez, que sufrió cinco, mientras que en filas caribeñas a Rincón y Arango les sancionaron seis y cinco respectivamente, aunque este último también fabricó media docena de infracciones
Compartí tu opinión con toda la comunidad