El humillado Brasil sigue su camino.
Humillada en un amistoso por Venezuela, la selección de Brasil vuelve hoy a los entrenamientos con vistas a los riesgosos partidos ante Paraguay y Argentina por las eliminatorias hacia el Mundial de Sudáfrica-2010. La derrota de 2-0 en el amistoso del viernes en Boston ante la vinotinto fue calificada como un «papelón» de los brasileños que jamás habían perdido ante los llaneros y dejó sembradas algunas dudas, especialmente por las fallas defensivas y los errores en la definición del equipo de Dunga.
Los brasileños dicen ser conscientes de que deberán mejorar y mucho para medir fuerzas el día 15 en Asunción contra Paraguay, que lidera las posiciones transcurridas cuatro fechas de la eliminatoria sudamericana. Tres días más tarde Brasil recibirá nada menos que a Argentina en Belo Horizonte, donde además de los puntos en juego está en liza el honor porque se trata del máximo clásico futbolístico de la región. Paraguay lidera las eliminatorias con 10 puntos, seguido de Argentina con 9 y Brasil con ocho al igual que Colombia. «Si ganamos esos dos partidos, la gente se olvida de lo de Venezuela», dijo al regresar a Brasil el joven delantero Alexandre Pato, del AC Milán, minimizando el traspié ante los venezolanos. Enérgico como siempre, Dunga dio a entender que apretará las clavijas, y en los entrenamientos que comienzan el martes, habrá cambios en la defensa y en el ataque. Saldrán el zaguero Henrique, de Palmeiras y el lateral zurdo Marcelo, del Real Madrid.
Compartí tu opinión con toda la comunidad