Poco brillo para un partido que debió dar mucho más
Por Heber Rodriguez Diago
Mucha expectativa y luego poco espectáculo.
Indudablemente en lo previo se podía esperar mucho más de un encuentro entre Peñarol y Danubio, teniendo en cuenta lo que realizaron durante el año que justamente les valió estar disputando esta Liguilla Prelibertadores.
También es cierto y quizás sea un ingrediente que debería incidir mínimamente, que el poco público que concurrió tampoco le dio un marco acorde a un partido de estas características.
Imagino que el jugador rinde un porcentaje mayor si en el Estadio hubieran 20.000 personas en las graderías.
De todas maneras los jugadores estaban concentrados en el objetivo por el cual bajaron a la cancha: sumar puntos que los arrime a la clasificación.
Desde el comienzo existió un mutuo respeto entre los equipos, conscientes tanto Peñarol como Danubio de que el equipo que estaba enfrente, de cometer errores, perfectamente lo podía liquidar.
Esto llevó a que el primer tiempo fuera bastante aburrido y con pocas opciones de gol. Por el contrario se jugó bastante lejos de las áreas, pues cuando se llegaba a la zona de peligro, las defensas superaron a los atacantes.
Danubio no repitió ni cerca lo que realizó durante el año, le costó jugar bien al fútbol, pero lo distinto fue el impecable sistema defensivo que desarrolló que maniató prácticamente a su rival, sin dejarle muchas posibilidades de llegar al arco de Carini.
Uno de los pocos errores que tuvo fue justamente el que permitió en los primeros minutos del segundo tiempo, que Peñarol abriera el marcador a través de la definición de José Franco luego de una gran jugada de Carlos Bueno.
Peñarol, que continúa sin poder lograr jugar en forma atractiva, aparecía perdido en el campo. Utilizando como única vía de comunicación los pelotazos largos, ya que las líneas jugaron muy separadas entre sí.
Nuevamente la imprecisión a la hora de pasar la pelota fue una de las falencias que en los últimos tiempos se viene dando en el equipo carbonero.
En concreto el primer tiempo fue para el olvido.
Los goles despertaron a varios y un presunto penal enfadó a los pocos hinchas
Aparentemente en el segundo tiempo las cosas no cambiaban y muchos se dormían en sus asientos.
Pero por fortuna Peñarol rompió la monotonía aprovechando una desatención del fondo rival, que encontró a Franco sin marcas, mientras que tres jugadores fueron tras Carlos Bueno.
Esto no abrió el partido como se podía pensar, las marcas continuaron aplicadas y los esquemas inamovibles. Pero el destino quiso que rápidamente Pouzo empatara el partido.
Con la moneda que tantas veces pagó Peñarol, pelota quieta, centro al área y el cabezazo del joven y rapado volante que murió en el fondo de la red. Apenas llegó a tocarla ya que el disparo salió potente colocandose arriba muy cerca del palo.
Las cosas estaban igualadas nuevamente y era justicia según lo desarrollado por los equipos, pero con una diferencia, ahora sabían que eran vulnerables.
De todas maneras esto levantó un poco la emoción e hizo que el partido fuera un poco más atractivo.
Luego los técnicos ingresaron en la vorágine de los cambios pero ninguno pudo lograr el objetivo de liquidar el partido.
Quizás Fossati fue quien más se acercó a lograr lo que pretendía, pues con Velazco fortaleció la mitad de la cancha y con Garciullo redobló el fondo quedando con un líbero y una línea de cuatro.
Conclusión apostó más a conservar el resultado, el técnico danubiano, que a liquidar el encuentro.
También es cierto que la tabla lo amparaba y el hecho de dividirse un punto con Peñarol era y fue un excelente negocio.
En este marco se desarrolló la última parte del encuentro y si bien aparecieron un par de chances de gol repartidas para cada equipo, el encuentro no logró despertar el interés general de los pocos espectadores.
El partido no tuvo el brillo que se podía esperar, y los habilidosos aurinegros no pudieron lucir, mientras que el fútbol atildado de Danubio jamás apareció, sumado a que también muchos jugadores de la franja no lograron llegar al buen nivel demostrado en el campeonato.
Cuando todo inducía a que nadie cambiaba el resultado final de empate, se dio la jugada más polémica del partido. Garciullo, que ingresó para marcar encima a Martín García, que también fue una de las variantes de Ribas, corría al mismo dentro del área pero en dirección de salida del área, en busca de una pelota que fue pasada hacia el sector del rincón formado entre la Oímpica y Amsterdam.
De repente el defensa danubiano trastabilló y cayó con todo su cuerpo encima del delantero aurinegro derribándolo. Aparentemente un claro penal, pues lo cierto es que si el juez Feldman evaluó que no hubo intención, de todas maneras con el hecho de derribarlo no permitió que García alcanzara la pelota que hiba a buscar.
También hay que decir que Feldman estaba en la mitad de la cancha pues fue un pelotazo de la salida aurinegra cuando Danubio tenía la iniciativa, pero lo que fue claro es que lo derribó.
Esto molestó a los hinchas y jugadores que le reclamaron al árbitro por la falta no sancionada, incluso cuando finalizó el partido.
Danubio y Peñarol no lograron superarse y tampoco gustaron anoche en el Centenario.
Pero sin lugar a dudas quién mayor rédito sacó del empate fue el equipo de Fossati, pues con ese punto continúa sumando y comparte la punta con Defensor.
Mientras que Peñarol marca tan sólo dos puntos quedando por debajo de Tacuarembó. La diferencia no es mucha y todo puede pasar en esta Liguilla que azota con partidos, jugando incluso con menos de 48 horas de descanso.
Esto hace que los equipos menores que no tienen grandes planteles sientan el trajín, pues no da el tiempo como para recuperar jugadores de pequeñas lesiones.
En este caso Defensor, Danubio y Peñarol cuentan con mayores posibilidades de recambios, e incluso ante posibles bajas por jugadores sancionados por expulsiones.
Pero, aún queda algo de tela para cortar.
DANUBIO 1
Héctor Fabián Carini (4)
Walt Báez (5)
Eber Moas (6)
Máximo Lucas (6)
Jorge Anchén (6)
Omar Pouso (7)
Christian Callejas (5)
Marcelo Sosa (4)
Richard Núñez (4)
Javier Chevantón (6)
Ignacio Risso (4)
DT: Jorge Fossati.
Ignacio Bordad, Martín Ojeda.
59´ Marcelo Velazco (6) por Marcelo Sosa, 72´ Julio Gargiullo (4) por Richard Núñez, 77´ Diego Perrone (-) por Ignacio Risso.
PEÃAROL 1
Adrián Berbia (5)
Luciano Barbosa (5)
José E. De los Santos (4)
Joe Bizera (5)
Darío Rodríguez (4)
Serafín García (6)
Marcelo Romero (5)
Néstor Gabriel Cedrés (6)
Pablo Bengoechea (4)
José María Franco (5)
Carlos Bueno (4)
DT: Julio César Ribas.
Luis De Agustini, Nicolás Rotundo.
71´ Martín García (5) por Carlos Bueno, 73´ Marcelo De Souza (4) por Marcelo Romero, 78´ Guillermo Giacomazzi (-) por Serafín García.
57´ José María Franco (Peñarol), 62´ Omar Pouso (Danubio).
3´ José Enrique De Los Santos (Peñarol), 73´ Néstor Gabriel Cedrés (Peñarol), 80´ Martín García (Peñarol).
Estadio Centenario.
SaÃ
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