Inquietud en Nacional por las garantías otorgadas a Peñarol
El pacto secreto realizado el pasado martes de mañana en el estudio del contador José Pedro Damiani, en la calle Reconquista 517, entre el director de la empresa Tenfield SA, Nelson Daniel Gutiérrez, y el presidente interino de la AUF, Juan Pedro Damiani, ha generado gran preocupación en el seno de la flamante directiva de Nacional.
Pese a que los tricolores están exonerados de participar en la Liguilla Prelibertadores por haber logrado el pasaporte directo a la Copa Libertadores de América de 2001, están expectantes por el alcance del acuerdo que posibilitó al tradicional rival rever su decisión y aceptar, a último momento, participar de la misma.
El tema será planteado formalmente en la primera sesión ordinaria de la directiva la semana próxima porque se entiende que cualquier actuación que realice un miembro del Consejo Ejecutivo de la AUF debe guardar el grado de neutralidad e imparcialidad que el cargo le impone.
En tiendas tricolores quieren conocer oficialmente en qué consistió la intervención del presidente interino de la AUF, Juan Pedro Damiani, que participó en la negociación con la empresa Tenfield y al término de la cual Peñarol aceptó jugar la Liguilla cuando, 24 horas antes, por unanimidad, sus dirigentes habían resuelto renunciar a la participación en el torneo clasificatorio.
¿Qué le prometieron a Peñarol?
Esta misma interrogante se la hacen los noveles dirigentes de Nacional por estas horas. Mientras el presidente interino de la AUF declaró que Peñarol había logrado determinadas garantías para jugar la Liguilla, el contador Damiani se ha negado, terminantemente, en develar los términos del pacto.
«Los pactos son pactos. Fueron acordadas las garantías que Peñarol exigía y eso es lo que importa. En el primer partido (con Defensor Sporting) se vio que dentro de la cancha esas garantías se dieron; era un árbitro joven (Martín Vázquez) que pasó inadvertido porque se vio que no tenía el propósito de ser protagonista. Ahora todos quieren saber cuáles fueron las garantías que nos ofrecieron y formaron parte del pacto. Que inventen lo que quieran; nosotros pedimos garantías dentro y fuera de la cancha para los jugadores, técnicos, dirigentes de Peñarol.
Es un acuerdo institucional y por lo tanto no tiene por qué trascender», manifestó el contador Damiani en la víspera.
La inquietud de los dirigentes de Nacional –justificada por cierto– es que el pacto logrado en la reunión celebrada el pasado martes en el estudio del presidente de Peñarol, en el cual participaron el presidente en ejercicio de la AUF –hijo del presidente aurinegro– y Nelson Daniel Gutiérrez, le otorgue beneficios políticos al tradicional rival que, en 2001, se reflejen en el plano deportivo.
En la medida en que la AUF y Tenfield no precisen públicamente en qué consisten las garantías mínimas ofrecidas a Peñarol, «dentro y fuera de la cancha», para que jugara la Liguilla, el Campeonato Uruguayo 2001 se disputará en un clima de dudas y sospechas que nada bien le haría a la misma competencia.
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