Un rival sin el esplendor de antes, pero útil a los fines celestes

Después de casi 3 meses, Uruguay a la cancha con pruebas y confirmaciones

Por fin, luego del encuentro frustrado contra Rumania en Diciembre pasado y de la cancelación, primero de la gira prevista para este mes por Europa y luego del partido también anulado frente a Eslovaquia, veremos nuevamente en acción a la selección uruguaya que se prepara para comenzar las eliminatorias el 28 o 29 de marzo. La última muestra celeste se produjo en noviembre, hace casi tres meses, en el mismo Campus de Maldonado que será escenario de la lucha de esta noche ante Hungría, y distó mucho de ser alentadora. Por el contrario, no sólo por el resultado de derrota con Paraguay sino también por los aspectos futbolísticos y disciplinarios, se trató de una prueba con saldo negativo.

Hoy se vuelve al ruedo, con variantes en relación con la formación que Passarella utilizó aquella vez frente a los dirigidos por Markarian, con nuevas pruebas por parte del técnico argentino en la búsqueda del equipo ideal para cuando llegue la competencia que es el objetivo primordial del fútbol de nuestro país, con varios de los presuntos titulares, como por ejemplo Diego López y O´Neill, fuera del plantel por compromisos importantes de los dueños de sus fichas, pero con la renovada esperanza de conseguir un funcionamiento que permita ser optimistas cuando tengamos enfrente a los verdes del Altiplano en nuestro estadio Centenario.

LAS PRUEBAS DE PASSARELLA

Pensamos que el seleccionador celeste realizará esta noche algunos ensayos para saber a qué atenerse respecto al rendimiento de algunos de sus futbolistas. Al caso, la presencia de Gustavo Munúa en el arco es una prueba de ello. A Fabián Carini ya lo conoce bien y sabe lo que puede esperar de él, pero al meta de Nacional necesita observarlo para ver si puede estar en la nómina definitiva para el debut. Otro tanto sucede con Darío Rodríguez, el excelente lateral izquierdo de Peñarol, que se ganó el derecho a estar en esta selección a través de actuaciones muy sólidas, tanto marcando como subiendo a la ofensiva en el equipo carbonero.

Su inclusión hace que Gianni Guigou, desde el comienzo del proceso el preferido del entrenador para ese puesto, pase a la línea de volantes, su ubicación en filas tricolores, lo que significa en términos reales que el palmirense es núnero fijo en el once celeste, en el lugar que sea. La otra prueba será la de Diego Alonso en el ataque. El muchacho de Gimnasia y Esgrima La Plata está en buen momento e intentará juntarse arriba con Alvaro Recoba para potenciar una ofensiva que no ha rendido con acierto, al punto que contra Ecuador y Paraguay no consiguió un solo gol.

EN EL RESTO, CONFIRMACIONES

El resto del elenco para esta noche marca confirmaciones de jugadores que hace tiempo están en la mente del adiestrador para cuando comience el duro camino hacia Corea y Japón. En la línea defensiva, Gustavo Méndez y Paolo Montero son seguros.

Los hombres del Torino y la Juventus, respectivamente, tienen experiencia y capacidad demostradas, sobre todo el segundo, pero deberán controlar sus impulsos ya que son habituales destinatarios de las tarjetas arbitrales. Completa el cuarteto -ya apuntamos lo de Darío Rodríguez- Alejandro Lembo, la flamante incorporación de Nacional, integrante reiterado de selecciones a nivel juvenil y mayor y por lo tanto, aunque el titular sería Diego López, una pieza con un sitio reservado en el plantel, incluso con la chance de pelearle la posición a éste, cuyo rendimiento ha sido irregular en los amistosos anteriores.

Pablo García es indiscutido en la zona de volantes.

Se desordena algo en su afán de cubrir un gran sector del terreno, pero su presencia es trascendente, por lo que trabaja en la recuperación de la pelota y su letal eficacia cuando anda cerca del área de enfrente.

De Guigou es conocido su despliegue y tuvo en los últimos tiempos una llamativa mejoría con el balón, Cedrés está en un nivel altísimo, con potencia física, remate preciso y cabezazo certero, mientras Coelho, aunque algo irregular en sus presentaciones, ha mejorado y se animó a tirar al arco de distancia, una materia que estaba en el debe de su desempeño en Nacional.

Dos golazos en el Preolímpico tienen que haberle dado la confianza necesaria para seguir insistiendo en ese aspecto. Ya comentado lo de Alonso, nos queda la presencia de Alvaro Recoba, el futbolista distinto que tenemos, capaz de inventar sobre la marcha, de poner a un compañero camino al gol o de convertirlo él, con una zurda fantástica, tanto con pelota quieta o en movimiento. El «Chino» está en un pico altísimo de producción luego de ser titular en el Inter durante varios partidos, alcanzando la continuidad que tanto le estaba haciendo falta y que le impedía mantener regularidad de su juego. Es la gran carta del equipo celeste y esperamos verlo esta noche en su auténtica capacidad, cosa que no ha podido exponer en nuestro país desde los tiempos en que asombraba con sus recursos en Danubio y Nacional.

EL FUTBOL QUE VEREMOS ESTA NOCHE

Hungría, una selección venida a menos en el ámbito europeo, e internacional en general, será el examinador en Maldonado. Un fútbol rígido, típico de Europa central, sin el arte que supo tener allá por la década del 50 a través de los Puskas, Czibor, Kocsis, etc., presentará un tipo de accionar completamente distinto al que enfrentará Uruguay en las eliminatorias pero, de todos modos, la dinámica y velocidad que pone en la cancha será una exigencia que le vendrá muy bien a los muchachos de Daniel Passarella. Los celestes con la línea final de cuatro, Pablo García delante de ella, Coelho, Cedrés y Guigou en la doble función de recuperar la pelota y conectarse con los de punta, Recoba y Alonso.

Un planteamiento ofensivo, que tendrá como pilares al talento de Cedrés y la inventiva genial de Recoba como vértices y puntales de un ataque sostenido, como el que habrá que llevar a cabo frente a Bolivia y a todas las selecciones que vengan a competir al Centenario salvo, claro está, cuando los rivales sean Brasil y Argentina, ante los que deberán tomarse algunas precauciones extra, porque no son conjuntos que se abroquelen atrás, como seguramente se pararán los demás.

El equipo, según lo hemos analizado, tiene figuras importantes, pero la falta de competencia será un elemento que atentará contra sus movimientos en la cancha. Es un lastre importante, que en el escaso tiempo que resta es muy difícil de sobrellevar.

De todas formas, la experiencia será útil porque ya era hora de ponerse a caminar con firmeza cuando estamos a un mes y 10 o 12 días de la hora de la verdad.

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