Entradas
Poco antes del comienzo del partido, el padrón social de los tricolores alcanzó la suma de veinte mil integrantes (pagantes), luego de que, en las últimas jornadas, el tránsito de interesados fue constante.
Antes del inicio del cotejo se pudo escuchar el Himno Nacional por expreso pedido del presidente albo, quien solicitó la repetición debido a los cantos que surgieron desde la tribuna de Nacional el pasado sábado, cuando se superpusieron los cánticos de «la barra» ubicada en la Tribuna Colombes sobre el símbolo patrio. Anoche, las tribunas del Parque Central mantuvieron un silencio absoluto durante sus estrofas.
También en los momentos previos al pitazo inicial, los tricolores realizaron un homenaje en el centro del campo, entregando una plaqueta a uno de los goleadores de otras épocas, el argentino Luis Artime. El homenajeado lideró aquel avance que también integraban Luis Cubilla y Julio César Morales, junto a Ildo Maneiro y Juan Carlos Mamelli, que consiguió las primeras Copas Libertadores de América, Intercontinental e Interamericana.
A raíz de un encontronazo con el portero de Cienciano de Cusco, Flores, en el que, al caer el peruano habría rozado con uno de sus tapones la cabeza de Bruno Fornaroli, el salteño debió jugar buena parte del segundo tiempo con un importante vendaje en su cabeza. Al retirarse para permitir el ingreso de Juan Pablo Pereyra, dicho vendaje y la propia camiseta sobre el hombro derecho aparecieron completamente ensangrentados.
Compartí tu opinión con toda la comunidad