Figueredo reiteró a Audaf el peligro que corren pero...

Arbitros podrían hablar 48 horas después de los partidos

El presidente de la AUF, Eugenio Figueredo, recordó durante la Asamblea General Extraordinaria que, en la reunión realizada el pasado lunes con una delegación de Audaf, volvió a manifestarles a los árbitros el riesgo que corren en caso de hablar, sobre lo caliente, minutos después de los partidos y fortaleció su posición en las disposiciones que tanto la FIFA como la CSF tienen en contrario.

Figueredo recordó que, el año pasado, un árbitro había criticado duramente (no lo nombró pero se refería a Daniel Bello) a un entrenador (Juan Ahuntchain, de Defensor Sporting), violando flagrantemente el Reglamento y nadie había denunciado esa situación ante el Tribunal de Penas.

«Lo que los árbitros pueden explicar, de sus fallos técnicos, 10 minutos después de los partidos, la televisión explica con lujo de detalles las incidencias. Si la televisión confirma lo que dijo el árbitro sobre lo caliente no pasa nada, pero si lo que pretende explicar pierde fundamento ante la realidad de las imágenes, seguramente, ese árbitro va a quedar embretado y va a ser peor el remedio que la enfermedad. Mi opinión es que tanto los dirigentes, jugadores, entrenadores, como los árbitros, respeten el Reglamento General y aquellos que lo violen, reciban las sanciones correspondientes», explicó el presidente de la AUF. Y acotó de inmediato: «Si los árbitros tienen razón, la televisión va a hablar por ellos. Intentar justificar un error que la televisión muestre, puede ser perjudicial para los propios jueces. Por ese motivo, soy partícipe que se aplique el Reglamento y ninguna de las partes hablen; ni los dirigentes ni los árbitros», manifestó el titular de la Asociación.

Hablarían 48 horas después

Pese a la opinión contraria de Figueredo a que los árbitros hablen en nuestro país –en ningún país de América del Sur lo pueden hacer, según informaron las asociaciones respectivas a la AUF, que consultó al respecto–, LA REPUBLICA está en condiciones de informar que, con el aval de todos los clubes, se habría llegado a una fórmula transaccional.

La misma consistiría en un acuerdo verbal donde los árbitros, gradualmente, harían declaraciones técnicas, 48 horas después de los partidos, luego de ver y rever en la televisión los fallos polémicos por los cuales han recibido críticas o cuestionamientos públicos. De esta forma, Figueredo se asegura que ninguna declaración de los árbitros generará problemas políticos al Ejecutivo.

Lo que no está resuelto es cómo, sin modificar el Reglamento General y el Código de Penas, los árbitros podrán romper su silencio, porque bastará una sola denuncia ante el Tribunal de Penas para que este sancione a los responsables.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje