Cerca pero lejos
No es un contrasentido, Nacional esta tarde está cerca de reconquistar el título de Campeón Uruguayo, que perdió el ano pasado. Pero cerca, no quiere decir que ya es campeón, también si pierde quizás esté lejos de conseguirlo.
Igual que el jueves pasado, Nacional llega mejor conformado que su rival. Hoy tiene todo el plantel a la orden, menos Richard Morales y el porteno Islas. Vuelven Vanzini, Regueiro y el equipo será el titular. Están todos, Romay en el arco, Del Campo y Adalto en los laterales, Lembo y Damián en la zaga, Camejo, Morales y Vanzini en el mediocampo como en el clásico del Clausura 2000. Arriba Sergio Martínez con Varela y Regueiro.
Toda la carne en el asador.
Como contrapartida Penarol recibe a los morenos De Souza y Franco. Seguirá padeciendo la ausencia irreparable de Cedrés. Hoy Julio Ribas deberá afrontar la final con una sola meta: ganar o morir. No cabe otra, después de la derrota del jueves. Como siempre acontece el equipo de Penarol se conoce media hora antes del partido.
De Souza seguramente jugará de zaguero. Los mirasoles tienen problemas por los laterales. No está Cafú, éste no podrá jugar ni siquiera una hipotética finalísima, tampoco podrá jugar de cuatro Marcelo De los Santos, a quien se le necesita como zaguero central. Aquí no terminan los problemas por las bandas, no está segura la presencia del «Nano» Do Santos y si no juega el lateral mencionado allí también tendrá que improvisar Ribas.
Por ejemplo, Rotundo jugó de lateral derecho la última final del 99, también de lateral izquierdo ha jugado el artiguense Bizera. No será fácil conformar la escuadra rayada. Muchos son los ausentes, muchas son las dudas y además hay que agregarle que sólo sirve la victoria.
En el mediocampo los nombres están cantados: Marcelo Romero, Serafín García, Pablo Bengoechea y Giacomazzi.
Arriba Penarol, que tiene tantos problemas, tendrá esta vez más tono ofensivo con la vuelta de Franco acompanado por Bueno.
Sin jugar bien, pasando por un discreto momento, tengo la misma impresión de hace siete días, cuando pensé que Nacional llega mejor.
Hoy tengo la misma sensación, aumentada por los dos resultados que le sirven a Nacional para el título y por la mejor conformación de su plantel.
También quiero dejar expresado que si Nacional tiene un tropezón esta tarde se puede alejar peligrosamente del título.
Pero, como dice el refrán: primero lo primero y en el partido de esta tarde, la segunda final, lo encuentra mejor al tricolor.
Penarol buscará su oportunidad y va a pelear hasta las últimas consecuencias, Nacional tiene las cartas y por ahora cuenta con el dos de la muestra.
No se puede prometer un gran partido, no está el fútbol uruguayo en condiciones de asegurar esa posibilidad, sí en cambio estoy seguro de que la emoción dirá presente esta tarde en el Centenario.
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