Nacional mata cuando hace el primer gol
El 26 de noviembre de 2006 Nacional perdió 4 a 1 un clásico que había comenzado ganando con gol de Sebastián Vásquez a los dos minutos.
Fue un golpe duro para los tricolores, pero a la vez, el último recuerdo amargo de tener el triunfo al alcance de la mano y terminar con las manos vacías, ya que desde ese día el conjunto tricolor nunca más volvió a perder un encuentro luego de estar arriba en el marcador.
A aquella derrota sucedieron los dos últimos partidos de ese año, todos los jugados a lo largo de 2007 (67 en total, incluyendo una etapa en la que el equipo anduvo «a los tumbos» antes de que Carreño fuera cesado) y los que corren de este 2008, hasta el momento 19; en total suman 88 cotejos durante los cuales Nacional nunca volvió a vivir esa desagradable sensación de que le «dieran vuelta» un resultado. Durante ese período el conjunto albo ganó más de la mitad de los juegos, empató algunos y cayó en 23 ocasiones, pero en todas ellas los que abrieron el marcador fueron los rivales.
Perfectamente puede asegurarse que Nacional se queda con un resultado favorable cuando anota el primer gol de un partido.
Pega dos veces
La imagen de equipo «fuerte» que Nacional se ha ganado gracias a esta realidad aun en momentos en que su rendimiento no es el mejor, como el actual se refuerza aún más teniendo en cuenta sus actuaciones en lo que va del año.
De los dieciséis partidos que los tricolores han disputado durante 2008, dos terminaron sin goles (en los torneos de verano, los ganó por penales) y en cinco Nacional comenzó en desventaja: tres los perdió (Cienciano, Miramar y Flamengo), uno logró igualarlo (Vaduz) y en el restante venció «de atrás», en el clásico de la Copa Suat.
En los otros nueve cotejos el primero en convertir fue Nacional: los nueve terminaron con victoria del equipo de Pelusso.
Esta condición que adorna al equipo albo de este primer semestre le ha permitido en muchos casos llegar al entretiempo con ventaja y luego poder «ir administrando» el trámite del encuentro, situación que a su vez ha contribuido al cuidado de las fuerzas de sus jugadores, que no se vieron exigidos a un gran despliegue para ir en busca del resultado. El mayor desgaste lo tuvieron en Cusco, en Maracaná y en el cotejo ante Miramar, los tres que perdieron.
En momentos en que debe sellar el pasaje a la siguiente ronda de la Copa Santander Libertadores, esta realidad tricolor puede resultar decisiva: perfectamente, después de conseguir el primer gol, los hinchas de Nacional pueden empezar a festejar.
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