Nacional se trepó a la punta y sigue entusiasmando a su gente
El equipo del Parque Central se subió al primer lugar de la tabla de posiciones del Torneo Clausura en un momento clave del campeonato, pues pese a que apenas se cumplieron dos fechas se viene un fin de semana en el cual Nacional chocará ante Defensor Sporting, uno de los gandes candidatos al título, mientras el otro líder se enfrentará a Peñarol.
En estos dos juegos los tricolores han demostrado que también son candidatos firmes a pelear por el primer lugar, pues aun cuando lejos están de ser un equipo que funciona en forma óptima, sus jugadores minimizan sus defectos dimensionando sus virtudes, se muestran sólidos, compactos, especialmente concentrados y entonados desde el punto de vista anímico, lo que los hace un conjunto difícil de «voltear» si puede mantener ese nivel. Además, se trata de una oncena que muchas veces golpea en los momentos justos, lo que le permite administrar los encuentros a su criterio.
Sin dudas, para el técnico Pelusso y sus colaboradores, y para aquellos que analizan el partido más objetivamente, Nacional tiene todavía muchas cosas para corregir, especialmente en el sector defensivo, donde anoche tuvo varias fallas que le permitieron a los delanteros de Fénix quedar mano a mano frente a Alexis Viera. Para los hinchas, mucho más viscerales en su visión, el equipo camina por un sendero ideal y eso los lleva a ilusionarse, pues aun cuando su equipo no encuentra los caminos naturales para el gol aparecen golpes inesperados para el rival, como el que anoche propinó Oscar Morales venciendo la resistencia albivioleta.
Elemento diferencial
Lo que queda claro es que este Nacional posee una cualidad extra, un valor agregado a su juego: cada uno de sus futbolistas sabe lo que cada compañero va a hacer un instante antes de que entre en juego.
Ligüera sabe antes de recibir el balón si Cardaccio o Caballero lo va a ir a buscar en corto para la pared o a picar en largo, y así decide dónde dirigir su pase; Fornaroli intuye hacia dónde va a mandar «El Chengue» la pelota en su función de pívot, del mismo modo que «O Jota» se automatiza con Arismendi y Cardaccio para esperar o presionar, mientras Victorino anticipa muchas veces a los rivales sabiendo dónde debe ir a cubrir. Esta automatización que sólo se consigue con trabajo en forma colectiva le permite a Nacional administrar el balón de manera efectiva, tener la dinámica y aprovechar los movimientos para buscar espacios libres, mientras que en la defensa resulta muy útil para la marca y la presión.
Este plus y la labor de una columna vertebral que componen Viera, Victorino, «O Jota» y «El Chengue», a quienes se suman Ligüera y Fornaroli, le sirvieron al tricolor para salir decidido a quedarse con los tres puntos. Empezó ahogando a su rival que igual inquietó con cuatro jugadas de Gabriel Alvez, que luce como en sus mejores tiempos y cuando no encontraba los caminos al gol apareció Oscar Morales mandando un misil al ángulo derecho para poner a su equipo en ventaja.
Cerca estuvo Fornaroli del segundo y luego «El Gaby» de empatar, pero Richard Morales bajó de cabeza un balón y el cordobés Bertolo marcó el segundo con una «chilena».
El descuento llegó por parte de Márquez en el rebote de un penal que Alexis Viera había contenido dos veces consecutivas. El propio arquero volvió a salvar su valla en un par de ocasiones más, hasta que Fornaroli puso cifras definitivas marcando el tercero, en una incidencia muy protestada por Fénix, ya que no había sido corner en la jugada previa.
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