Romero se dio el gusto: otra vez en Peñarol
Como era de esperar, en la víspera se llegó a un acuerdo entre la directiva de Peñarol y el centrodelantero Luis Alberto Romero. En reunión efectuada en el Palacio Contador Gastón Güelfi, la cual duró poco más de veinte minutos, quedó plasmado el acuerdo por el cual el futbolista está habilitado para defender a los mirasoles.
El Lucho firmó por un año con el Club Atlético Peñarol. Percibirá un salario mensual de U$S 3.000. Pero una de las cláusulas del contrato conviene en que si Peñarol logra el campeonato, recibirá un premio anual de U$S 100.000.
Además acordaron que si el futbolista alcanza a jugar más del ochenta por ciento de los partidos que dispute el club, cosa más que probable, se hará acreedor a otros U$S 100.000.
Romero: » No arreglé por goles porque el presidente sabe que perdería plata»
LA REPUBLICA se hizo presente en la sede de los carboneros y tras la reunión dialogó en estos términos con el nuevo y último refuerzo peñarolense.
–Luis, ¿ya está todo arreglado y de vuelta en Peñarol?
–Sí, por suerte, simplemente nos sentamos a conversar como lo teníamos que haber hecho hace tiempo. Más que llegar a un arreglo o generar un debate, fue una charla entre gente donde existió la voluntad, tanto de la directiva como mía, para poder volver a Peñarol. Por suerte el feeling que teníamos con la gente de Peñarol se mantiene, más allá de que uno no se encontraba vistiendo la camiseta, pero la amistad con los jugadores existió siempre.
–¿Tu contrato es a rendimiento?
–En principio sí, porque se firmaron algunas cláusulas al respecto en cuanto a presencia y logros. No arreglé ganar de acuerdo a la cantidad de goles porque el presidente es muy inteligente y se dio cuenta de que así debería pagar mucho dinero.
–Anteriormente manifestaste que si no era en Peñarol, acá no jugabas en otro equipo, sino que preferís ir al exterior ¿Tenías mucha fe en esa chance?
–Unicamente tenía ganas de jugar acá en Peñarol, y agoté todas las armas para lograrlo y por suerte se dio, pero si hubiera sido al revés, seguramente habría emigrado, ya que no me sentía motivado para jugar en otro equipo de Uruguay.
–Los compañeros, el técnico y la hinchada te pedían. ¿Todo eso debe de haber sido un incentivo muy grande?
–Por supuesto que sí, pero creo que hubo unanimidad en todas las partes, incluso la directiva entendía que Luis Romero podía estar, lo que pasa es que se manejaron muchas cosas, se habló mucho, pero sólo faltaba hablar, y hoy (ayer) se habló y todo quedó arreglado.
–¿Cómo estás físicamente?
–Físicamente estoy bien, y anímicamente muy bien, con ganas y creo que cuando hay ganas y buena voluntad lo físico sólo pasa por entrenarse y ponerse punto.
–¿Qué Romero veremos, uno jugando desde atrás o luchando en el área?
–El Luis Romero que van a ver es el de siempre, el que han visto siempre con la camiseta de Peñarol, creo que con eso alcanza.
La historia tuvo el final feliz que la hinchada quería y que todo el mundo presumía. El Lucho Romero inició ayer su tercer ciclo en los carboneros.
Compartí tu opinión con toda la comunidad