EL LIBRO DEL PICAFLOR

La pelea entre Forné y Tucci y la petaca de whisky que lo delató

-Picaflor, ¿cómo pasó la Navidad?

-Tranquilo, como gato de boliche.

-¿Tiene alguna bombita para despedir el año?

-¡Por supuesto! El pasado viernes se desarrollaron dos asambleas en el C.A. Peñarol; una para tratar Memoria y Balance, y la Representativa que es la que corta el bacalao dentro de la institución.

-Escuché en alguna radio que terminaron a las piñas.

-Es cierto, está bien informado. El quilombo se generó en la sesión de la Asamblea Representativa que está integrada por 99 socios, que son electos conjuntamente con la Comisión Directiva. El tema central era el fideicomiso del BROU, que al final se aprobó, pero aún siguen los cuestionamientos al mismo. En determinado momento, un socio empezó a criticar al vicepresidente de la Asamblea, el delegado Angel Tucci, y ardió troya.

-Cuente, cuente.

-El socio que estaba muy irascible era el contador Pedro Juan Forné, que ha sido muy crítico con la actual conducción de Juan Pedro Damiani. En un momento determinado empezó a levantar la voz, puteó a Tucci y se armó un bolonqui de novela en la escalera. Forné agarró del pescuezo a Tucci y este reaccionó como una fiera. No lo podían separar, estaba muy caliente el delegado aurinegro.

-¿Por qué se pelearon?

-En realidad el pretexto de la discusión fue el fideicomiso, pero los testigos aseguran que el diferendo entre ambos se arrastra del famoso episodio que involucró al árbitro Eduardo Dluzniewski, previo a un clásico. Al final Peñarol y Forné fueron condenados a indemnizar a Dluzniewski en varios miles de dólares porque se no pudo probar el pacto antideportivo. Desde aquel lejano episodio Tucci y Forné se mastican pero no se tragan. Pero hubo otro elemento que jugó en contra el pasado viernes.

-¿Qué pasó?

-Hubo un detalle que pasó inadvertido para los colegas que hicieron referencia al incidente… Durante el tumulto que se generó en la escalera, cuando Forné tenía agarrado a Tucci del cuello, en el forcejeo, se cayó al piso una petaca con «güisqui» (Blender) que denunció que uno de los protagonistas no estaba en condiciones de superar una espirometría.

-¿Cómo dijo?

-Como acaba de escucharlo… En medio de las piñas, se desplomó al piso una petaquita de Blender que se hizo añicos, que guardaba entre sus ropas el contador Pedro Juan Forné. Algunos testigos que intentaron pacificar los ánimos le comentaron al plumífero que el integrante de la Comisión de Seguridad de Peñarol en la AUF no podía ocultar un fuerte aliento alcohólico… Compañeros de Forné le comentaron al Troquílido que el que promovió el incidente fue el contador, que llegó un poco tarde a la Asamblea y estaba pasado de revoluciones y perdió la chaveta cuando se cruzó con Angel Tucci. El Picaflor consultó a este último sobre el incidente y su respuesta fue lacónica: «No tengo nada que hablar del hecho y tampoco tengo nada que hablar con usted».

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