Ricardo Alarcón tomó distancia después de la última asamblea
Pese a que los últimos resultados fueron positivos para Nacional levantó desde que asumió Gerardo Pelusso la producción futbolística aunque todavía mantiene una distancia importante en puntos con Defensor, desde el punto de vista político la situación interna es muy grave.
Es de tal gravedad la interna tricolor que el propio presidente Ricardo Alarcón manifestó el jueves 29 de noviembre por la noche, minutos después de la Asamblea de Socios en la cual fue cuestionado el balance, que estaba «un poco cansado» por toda la situación dirigencial que vive Nacional.
En una parrillada de Pocitos, el propio Ricardo Alarcón invitó a cenar a varios directivos y analizaron lo sucedido minutos antes en la Asamblea de Socios en la cual conspicuos asociados tricolores no aprobaron la Memoria y el Balance del último período.
De acuerdo a lo que pudo investigar LA REPUBLICA, el actual presidente palpa que no cuenta con el apoyo de referentes de la institución y que el único sustento lo tiene en Daniel Barreiro quien ocupa el cargo de secretario general.
El propio hecho de que el tesorero Carlos Rodríguez Batlle no haya votado el balance y que además no se sentara en la asamblea en la mesa directiva y lo hiciera como un asociado más, fue una muestra más de la división interna en Nacional.
Ricardo Alarcón, un hombre muy sensible y quizás ajeno a muchos manejos dirigenciales en el fútbol, quedó deprimido por el rumbo que tomó la asamblea, en la cual además terminó discutiendo en términos muy duros con un asociado que preguntó algunos detalles del balance.
Los mayores cuestionamientos al momento deportivo y económico de Nacional que perdió los últimos torneos Apertura, Clausura y Uruguayo, no recaen estrictamente en el actual presidente Alarcón ya que durante mucho tiempo «puso el pecho a las balas» y con su propio peculio cubrió cuentas de la institución.
La figura de Daniel Barreiro es la más cuestionada por los asociados más referentes, concretamente uno de ellos expresó: «Por la experiencia que tiene en la institución, indudablemente Barreiro es la gran responsable de este momento que vive la institución. Siempre está al lado del presidente y muchas de las decisiones que se toman tienen el sello de Barreiro».
Lo más significativo después de la controvertida Asamblea de Socios es que el presidente no concurrió al partido del pasado sábado con Progreso en el Estadio Charrúa y tampoco convocó a sesión de Directiva.
El estatuto de Nacional marca que la Comisión Directiva se debe reunir por lo menos una vez por semana, y desde el 27 de noviembre que no son llamados los directivos para sesionar como lo marca la reglamentación.
Compartí tu opinión con toda la comunidad