Un operativo policial que no se puede repetir
Me tomé el trabajo de comprar y leer todos los diarios de ayer pero no encontré la nota que buscaba.
Me refiero a lo que significó para los hinchas (de Nacional y Peñarol) que no disponemos de mucho dinero, entrar al Estadio Centenario, en concreto a las tribunas Amsterdam y Colombes.
Lo describo.
Se instaló una valla que cercaba las tres entradas que tiene cada tribuna, con una entrada única. Una vez dentro de este cerco, uno elegía la entrada que más le gustaba.
Allí existía una especie de tubo donde había instalados dos líneas de policías a unos 8, 10 metros de la entrada propiamente tal.
Entre ellos y los porteros había 4 o 5 policías (una de ellos de la femenina) que eran los que registraban.
Es decir, pasaban de 4 o 5 cuando los registradores les avisaban a los que «aguantaban».
Yo llegué a las 16.15 horas y entré a 16.55, luego de forcejeos intensos, avalanchas, amenazas de la Policía de no dejar entrar a nadie, etc.
Es más, en la puerta que yo estaba, una parte del vallado voló, lo volaron los hinchas, desesperados ante la lentitud y burocracia del proceso. Deben quedar satisfechas las autoridades de que no hubo heridos porque, por supuesto, en esos forcejeos había muchas mujeres y niños.
Los cánticos antipolicía eran, obviamente, muy agresivos, cada vez más, porque la gente se impacientaba a pasos agigantados al ver la lentitud del proceso. Lo que lograban, además de dificultar la entrada era que todos ingresáramos ya bien calentitos a la tribuna, justamente lo que se quería evitar.
Dio la casualidad que concurrí al clásico con dos amigos de uno de mis hijos. Eran irlandeses, recién llegados.
Su sorpresa fue mayúscula, no por la violencia que se vivía (están acostumbrados) sino por el grado de desorganización e impericia en el operativo de control montado.
Parece que la Policía no aprendió nada. Fue como si se jugara el primer clásico en la historia del país. Mientras la ministra se aposentaba en un exclusivo lugar, fuera de todo esto, supongo que orgullosa del operativo montado.
Les recomiendo a las autoridades que viajen a Buenos Aires, y vean cómo se organiza un clásico en la Bombonera. No es tan difícil, muchachos, pónganle un poco de ganas y menos carita para la TV. *
Gonzalo Riet
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