Cada dos minutos perdimos una pelota
La Selección celeste contó a lo largo de los noventa minutos con el doble de remates al arco y tiros de esquina que su rival en la tarde de ayer, pero una vez más la efectividad de los delanteros termina jugándole en contra a Uruguay, ya que pese a tener varias situaciones de gol menos que nuestro equipo, Chile se quedó con un resutado favorable en el Centenario.
La puntería de los trasandinos sobre los tres palos más allá de los goles superó ampliamente a la de los orientales, ya que además de los dos tantos convertidos por Salas ubicaron otros cinco debajo de los caños custodiados por Carini (siete sobre 10), y apenas remataron afuera tres veces, mientras que el equipo celeste mandó el balón a la red en dos ocasiones y provocó seis atajadas de Bravo (ocho en 18), mientras los restantes 10 remates fueron mal dirigidos.
Mala puntería
Seguramente en función de los puntos que se le escapaban, Uruguay generó en el segundo tiempo el doble de llegadas que en la primera parte, aunque siete de los 12 remates terminaron en saque de meta chileno.
Abreu fue el que intentó más veces (cinco), sumando al gol dos cabezazos atajados y dos remates de zurda afuera, mientras que Suárez fue mermando su rendimiento, pues en el primer tiempo estuvo dos veces cerca del gol (las dos atajadas), luego convirtió, y en el complemento generó una sola chance. El símbolo de la efectividad, sin dudas, fue «El Matador» Salas, quien de los tres que probó convirtió dos, mientras uno fue tapado por Carini.
En materia de faltas el número fue bastante menor a lo habitual (30 en total); los rojos varias veces apelaron a los fouls tácticos lejos de su área en el primer tiempo, ya que las faltas no fueron cometidas contra los delanteros locales: dos sufrió Fucile, una Gargano, Lugano, Diego Pérez y Vicente Sánchez. En la segunda mitad, la arremetida celeste causó que Christian Rodríguez resultara el más golpeado, mientras una sola infracción cometieron sobre Suárez y ninguna sobre Abreu. Más allá de las llegadas y las faltas cometidas por cada equipo, una realidad que sufre nuestra selección es cierta deficiencia en la entrega del balón, fundamentalmente por parte de algunos volantes, que suman entrega, voluntad, amor propio, pero terminan perdiendo casi la misma cantidad de balones que recuperan, y en algunos casos, provocando jugadas peligrosas del rival, como en el segundo gol chileno.
El líder celeste en recuperación de balones fue Diego Lugano (10), quien creció en los minutos finales, donde cortó seis avances, la mayoría de ellos por aire; al zaguero lo siguieron Gargano (nueve pelotas robadas), Godín con siete y Fucile (cinco), mientras colaboraron en la tarea Scotti, Arévalo, Egidio, Diego Pérez, el «Cebolla», Sánchez, Suárez, Abreu y Pereira.
Lo preocupante para Uruguay radica en las pelotas mal entregadas o perdidas, ya que Sánchez perdió ocho balones, Gargano siete, Rodríguez seis, Abreu cinco, Godín y Diego Pérez cuatro (todas en el primer tiempo), Egidio y Suárez tres, Fucile dos, Scotti y Pereira una; en total fueron 44 avances interrumpidos por pelotas mal jugadas, prácticamente uno cada dos minutos. *
INCIDENCIA URUGUAY CHILE
| Tiros al arco | 18 | 10 |
| Goles | 2 | 2 |
| Palo | 0 | 0 |
| Atajados | 6 | 5 |
| Afuera | 10 | 3 |
| Faltas cometidas | 12 | 16 |
| Tarjetas amarillas | 4 | 4 |
| Tarjetas rojas | 0 | 0 |
| Fuera de juego | 0 | 4 |
| Tiros de esquina | 9 | 4 |
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