Promesas que el viento se llevó
Cuando el primer equipo tricolor mañana salte al campo de juego del Parque Central muy pocos futbolistas de la cantera del club formarán parte del equipo titular y del banco de suplentes.
Acaso Bruno Fornaroli y Pablo Caballero son los únicos que formarían parte de la plantilla, el resto son futbolistas de «alquiler» que tienen contrato por un año y que en caso de ser transferidos, Nacional no recibe ningún dinero por el traspaso.
En la propuesta de Ricardo Alcarcón y su secretario Daniel Barreiro, los discursos establecieron con claridad que Nacional sería independiente y a partir de esta temporada todo futbolista que llegara a la institución dejaría un porcentaje por el derecho de vidriera.
En ninguno de los contratos establecidos quedó registrada esta cláusula y por ende Nacional sigue mostrando jugadores para varios empresarios del medio.
Las divisiones juveniles serían el sustento de Nacional, así rezaba una propuesta de Alarcón, sin embargo son muy pocos los juveniles que en la conducción de Gerardo Pelusso forman parte del plantel profesional.
Aumento del presupuesto
Mucho habló Ricardo Alarcón de bajar el presupuesto con referencia al período inmediato anterior donde el presidente fue Víctor Della Valle.
Sin manejarlo directamente, se encargó de decir en varias oportunidades que bajaría el presupuesto mensual «ya que era muy alto y además no se había ganado nada a pesar de haber gastado tanto».
Los hechos posteriores condenan a Alarcón ya que en la actualidad del presupuesto es superior al de Della Valle y los resultados son mucho peores.
A modo de ejemplo hay que significar lo que ganan los «Morales», Richard y O.J. quiénes llegaron luego de fracasar en el fútbol español y cobrarán por todo concepto casi 1 millónes de dólares. *
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