LOS CELESTES VUELVEN DE ASUNCION OTRA VEZ CON LAS MANOS VACIAS

Siguen siendo invencibles

Lamentablemente para los intereses de Uruguay, la invulnerabilidad de la capital paraguaya se mantiene firme luego del cotejo de anoche, en el que la selección celeste volvió a caer como en todas las ocasiones anteriores que llegó para jugar por Eliminatorias.

Con el de la víspera, la lista de choques en los que los guaraníes mantienen su hegemonía histórica sobre los celestes se estira ahora a cinco, pero además estira a catorce el número de victorias como local de Paraguay en las últimas tres Eliminatorias. Sólo cedieron desde que existe este sistema de clasificación tres empates (Argentina, Perú y Brasil) y dos derrotas, aunque éstas no dolieron a los albirrojos que ya estaban festejando su clasificación para Corea – Japón 2002 y luego Alemania 2006.

Por su parte, más allá del balance positivo que Paraguay ostenta contra Uruguay, su propia estadística jugando de local en las Eliminatorias sigue siendo espectacular, monopolizando las unidades jugadas en su campo. La prensa local insistió durante todos estos días con la importancia de esa racha, que los llevó a lograr tres clasificaciones a los mundiales en forma consecutiva.

Los únicos éxitos compatriotas en los siete compromisos oficiales que se han jugado en suelo guaraní corresponden solamente a dos partidos válidos por Copa América; son dos empates, uno en 1979 sin goles y el siguiente veinte años después (1999) en un gol por bando. Los quince puntos jugados por Eliminatorias quedaron para los locales.

El último triunfo uruguayo en tierras guaranías corresponde a un amistoso jugado en 1999 en Ciudad del Este, en el que nuestro equipo se impuso por 3 a 2 con dos goles de Federico Magallanes y uno de Gabriel Alvez.

Para intentar cambiar la negativa historia en el Estadio Defensores del Chaco «el Maestro» Oscar Tabárez dispuso el ingreso de Diego Lugano (suspendido en la primera fecha por su expulsión en la Copa América) en lugar de Sebastián Abreu.

En el día de su cumpleaños número 31 «El Loco» provocó la primera gran sorpresa de la jornada, ya que el técnico dispuso que ni siquiera integrara el banco de suplentes celeste. El minuano presentaba una dolencia en uno de sus tobillos, situación que motivó que el pasado sábado ante Bolivia fuera infiltrado para poder jugar, según se anunció.

Antes de que recibiera su nombre actual, el principal estadio de la ciudad de Asunción -entonces llamado «Puerto Sajonia»- fue testigo de la mayor decepción de la selección uruguaya en una Eliminatoria, en el 5 a 0 de 1957 camino al certamen de Suecia ´58.

Lejos del gol y de sus mejores actuaciones en el partido de ayer, Diego Forlán deberá esperar al menos hasta el próximo partido con Chile en Montevideo para alcanzar a Darío Silva como goleador histórico de la selección nacional en las Eliminatorias. Hasta ahora, el olimareño suma ocho tantos en su haber contra 7 del rubio jugador del Atlético Madrid.

Los jugadores de la selección celeste recibieron ayer dos tarjetas amarillas más (Pablo García y Diego Pérez), elevando a tres los cartones de ese color mostrados por los árbitros, sumando la que vio Maximiliano Pereira ante los bolivianos. Cabe recordar que quienes vean dos cartones de ese color quedarán automáticamente suspendidos un partido.

Uruguay contó además de la vuelta de Diego Lugano en la zaga, con el regreso al campo de Carlos Bueno (pese a la lesión que sufrió el sábado y que provocó un buen susto) y el debut en compromisos oficiales del otro jugador de Boca Juniors, Alvaro «Tata» González.

Por otra parte, se acabó la racha que tenía a su favor Vicente Sánchez, quien no había perdido en ninguno de los cotejos por amistosos que había participado.

En los paraguayos, mientras tanto, la principal ausencia fue la del centrodelantero Roque Santa Cruz, abanderado de la legión extranjera guaraní; casi todos los citados por el entrenador Gerardo Martino juegan fuera de fronteras. Sin los históricos Gamarra, Arce, Ayala, Cardozo o Chilavert, nuevos nombres fueron elegidos por el técnico argentino, quien todavía enfrenta cierta resistencia del público pese a sus antecedentes positivos en Cerro Porteño y Libertad: entre otras cosas le reclaman mayor presencia de Achucarro y «El Pony» Ayala, jugador de Tigre argentino.

Nuestros vencedores en la víspera son uno de los equipos que tiene entre sus filas a futbolistas que han defendido a equipos en nuestro país: Jorge «Mono» Brítez -jugó frente a Perú pero ayer no estuvo ni en el banco- estuvo en Nacional, al igual que Limberg Gutiérrez (Bolivia) y Alejandro Cichero (Venezuela), mientras los otros dos defendieron a River Plate, el colombiano Carlos Sánchez y el venezolano Giancarlo Maldonado.

Del último partido jugado en la capital paraguaya, el 17 de noviembre de 2004, sólo cinco estuvieron en el campo anoche; del lado de los locales Justo Villar y Paulo Da Silva, en la oncena visitante Mario Regueiro, Carlos Bueno y Diego Forlán.

El inicio del cotejo se vio demorado algunos segundos debido a que aparentemente no funcionaba el dispositivo instalado en el brazo izquierdo de Héctor Baldassi; el árbitro se acercó al primer línea, chequeó la vibración del artefacto cuando su asistente pulsaba el botón de su banderín y allí sí se dirigió al centro del campo para dar el pitazo inicial.

La afición paraguaya colmó el escenario y celebró ruidosamente la actuación de su equipo durante la mayor parte del juego, pero «explotó» obviamente en el festejo del primer gol, cuando desplegó una enorme bandera albirroja que lucía el logo de una empresa telefónica internacional. *

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