Passarella es quien convocó menos repatriados en los últimos 19 años
Si Pablo García y Darío Silva no juegan como titulares el próximo miércoles en La Paz, Daniel Passarella romperá un récord de 23 años, al transformarse en el primer director técnico de una selección uruguaya que no coloque desde el comienzo de un partido por Eliminatorias o Copa del Mundo a ningún futbolista repatriado.
En caso de que García y Silva, o solamente uno de ellos juegue como titular ante Bolivia, el récord que romperá Passarella será de casi veinte años, pues no se registra tan baja cantidad de repatriados en un partido de Uruguay desde la Eliminatoria 1981.
Por lo pronto, el Kaiser ya batió una marca de 19 años cuando en el encuentro disputado ante Argentina, el pasado 8 de octubre, alineó desde el inicio a solamente 5 jugadores del exterior, siendo ésta la cifra más baja que se registra desde la referida Eliminatoria 1981, aunque hay un caso muy particular en 1997, en el que Roque Máspoli (curiosamente el mismo entrenador que conducía a la celeste en la Clasificatoria de hace 19 años) colocó también a 5 titulares provenientes del exterior en un encuentro de Eliminatoria, pero a favor del récord de Passarella hay que decir que en ese partido del 97 Uruguay no se jugaba nada pues ya estaba eliminado. El cotejo en cuestión fue ante Ecuador en el Campus de Maldonado, por la última fecha de la Clasificatoria para Francia 98, y fue encarado como un amistoso, que terminó con abierto marcador de 5-3 para los nuestros.
El Kaiser, que dijo que la base del equipo sería con los repatriados, está rompiendo récords paradójicamente, por alinear en su oncena a muy pocos jugadores del exterior.
Pero, repasemos todas las convocatorias de repatriados desde 1981, cuando apenas dos jugaron en la Eliminatoria, hasta la fecha, haciendo la aclaración que sólo nos remitimos a Eliminatorias y Copas del Mundo, excluyendo amistosos y Copa América, torneos en los que, en más de una oportunidad, se acudió con el propósito de ganar experiencia, tal como ocurrió en Chile 91 y Paraguay 99.
Krasouski y De León los únicos de afuera en el 81
Los inicios de la década del ochenta acentuaron lo que hasta ese momento era una industria de escaso movimiento: la exportación de futbolistas. Antes emigraba uno y de vez en cuando. Tras la conquista de la Copa de Oro, Uruguay encara la Eliminatoria para España 82 y el técnico Roque Máspoli debe llamar del exterior a dos de los campeones del Mundialito: Ariel Krasouski de Boca y Hugo De León del Gremio. Son ellos los únicos dos repatriados que participaron de aquella Eliminatoria.
Borrás con promedio de 9
Cuatro años más tarde, la celeste logra su regreso a los Mundiales tras doce años de ausencia, utilizando el técnico Omar Borrás a un promedio de 9 repatriados por partido.
Nelson Gutiérrez (primero en Nacional de Medellín y luego en River) y Francescoli (River) no faltaron a ninguno de los ocho partidos de la Eliminatoria y el Mundial. Rodolfo Rodríguez, del Santos, fue el titular en la Eliminatoria, quedando en el banco para el Mundial. Barrios del Olimpiakos de Grecia, Da Silva del Atlético Madrid, Santín del América de Cali, Ramos del Racing de Lens, Aguilera del Independiente Medellín, Diogo del Palmeiras, Wilmar Cabrera de Valencia y Darío Pereyra de San Pablo, eran repatriados desde la Eliminatoria, en tanto José Batista (Español de AFA), Alzamendi (River ), Bossio y Saralegui (Elche de España) pertenecían todos a Peñarol en 1985, pero para el Mundial ya habían emigrado.
Tabárez mantuvo la norma
Cuatro años más tarde, Oscar Tabárez no se apartaba de la norma y utilizaba la misma cantidad de repatriados.
Gutiérrez (Verona), De León (River), Herrera (Figueras), Perdomo (Génova), Paz (Génova), Francescoli (Marsella), Alzamendi (Logroñés) y Sosa (Lazio) marcaron presencia en la casi totalidad de los ocho encuentros, de la Eliminatoria y el Mundial, completándose la nómina de «extranjeros» con Eduardo Pereira de Independiente (jugó sólo la Eliminatoria), Ostolaza de Cruz Azul (tres partidos del Mundial), Bengoechea del Sevilla (uno en la clasificación) y Aguilera del Génova (uno en Italia 90).
El paradójico Cubilla
Levantando las banderas «antirrepatriados», Luis Cubilla asumió la dirección técnica en 1991, acudiendo a la Copa América de Chile con un plantel de 22 jugadores pertenecientes en su totalidad a equipos del fútbol uruguayo. Pretendía el técnico verificar el nivel de los futbolistas de nuestro medio y armar una base con ellos para llegar a la Eliminatoria. Claro que no tuvo la visión suficiente al momento de planificar, porque 13 de los 22 jugadores que llevó a la Copa del 91 emigraron apenas terminó la misma.
Pues, el Cubilla «antirrepatriados» terminó utilizando 8 y 9 repatriados en los cuatro encuentros de la Eliminatoria. Siboldi (Atlas), Herrera (Cagliari), Kanapkis y Morán (Mandiyú), Ostolaza (Querétaro), Zalazar (Albacete), Francescoli y Fonseca (Cagliari), Sosa (Lazio), Aguilera (Génova) y Sanguinetti (Gimnasia) formaron la legión extranjera de la que tanto había despotricado al asumir el cargo.
La realidad superó a Cubilla, un gran técnico que debió irse por la puerta trasera.
Maneiro bajó de 9 a 6
Muerto el perro no acabó la rabia. El Ejecutivo de la AUF despidió a Cubilla y designó a Maneiro en medio de la Eliminatoria, pero igualmente Uruguay no logró clasificar al Mundial de Estados Unidos.
Lo que sí cambió fue la cantidad de repatriados utilizados en los cuatro partidos finales de la clasificación, pues Maneiro apenas colocó a seis, cuando Cubilla alineaba a ocho y nueve. Se mantuvieron Siboldi, Herrera, Kanapkis, Francescoli, Aguilera, Sosa y Fonseca, sumándose José Batista del Español de Buenos Aires.
Núñez rompió el récord
En la Eliminatoria de 1996, Héctor Núñez rompió todos los récords al alinear once repatriados en los encuentros ante Bolivia y Chile, sus dos últimos al frente de la selección.
Los repatriados que fueron titulares en la pasada Eliminatoria, dirigidos por el «Pichón», fueron Arbiza (Colo Colo), Herrera (Cagliari), Moas (América de Cali), Montero (Atalanta), Saralegui (Racing), Gutiérrez (Valladolid), Poyet (Zaragoza), Fonseca (Roma), Otero (Vicenza), Méndez (Vicenza), Sergio Martínez (Boca), Dorta (Independiente), Cedrés (River), Siboldi (Tigres), Sanguinetti (Gimnasia) y Francescoli (River).
Ahuntchain con menos
Al asumir Juan Ahuntchain en lugar de Núñez, se reduce la cantidad de convocatorias a jugadores del exterior.
La legión de extranjeros convocados por Ahuntchain estuvo conformada por Siboldi, Herrera, Montero, Sanguinetti, Moas, Otero, Francescoli, Fonseca, Cedrés, O´Neill, Abreu, Leo Ramos, Poyet, Sergio Martínez y Darío Silva.
Máspoli anticipó el récord de Passarella
El tramo final de la Eliminatoria pasada tuvo a Roque Gastón Máspoli como conductor, manteniendo el promedio en cuanto a convocatorias de jugadores del exterior. Fueron siete los repatriados titulares en el partido de La Paz ante Bolivia, luego alineó nueve ante Chile, siete contra Perú, bajando a seis y cinco para enfrentar a argentinos y ecuatorianos, partidos que afrontó Uruguay ya sin chance de clasificar.
Siboldi, Leo Ramos, Méndez, Sanguinetti, Montero, «Samanta» Rodríguez, Diego López, Moas, Gutiérrez, Saralegui, Gonzalo De los Santos, Poyet, Vespa, Francescoli, Sergio Martínez, Otero, Lujambio, Recoba, Fonseca, Víctor López y Abreu, engrosaron la lista de 21 convocados del exterior para disputar apenas cinco partidos de la Eliminatoria, dos de ellos solamente por cumplir puesto que estaba consumada nue
stra eliminación.
Sin embargo, y pese a haber citado a tantos hombres del exterior, Máspoli tiene el récord al haber alineado sólo a cinco como titulares en uno de los encuentros, el disputado con Ecuador en Maldonado, cuando ambos ya estaban eliminados.
Passarella contradictorio
Durante toda la etapa de preparación para la Eliminatoria, Daniel Passarella repitió, ante cada consulta, que la base de la selección estaría formada por los futbolistas del exterior. El técnico explicaba que el nivel de los repatriados era superior al de los muchachos de nuestro medio.
Sin embargo, el tiempo hizo contradecir a Passarella, que, lejos de armar la base con los de afuera, terminó armándola con los de adentro.
Passarella cada vez citó menos jugadores del exterior, cada vez formó el equipo con mayor cantidad de jugadores locales, esos mismos que, según pensaba el propio técnico, tenían un nivel muy inferior al de los compatriotas del exterior.
La legión extranjera del Kaiser
Méndez, Tais, Montero, García, O’Neill, Olivera, Recoba, Darío Silva y Gianni Guigou que emigró en medio de la Eliminatoria, formaron el grupo de repatriados que defendió a la celeste en casi todos los encuentros, mientras que Diego López, Leo Ramos, Tabaré Silva, Gonzalo De los Santos, Poyet y Otero participaron de un solo partido.
Ante Argentina, Passarella batió el récord de los últimos 19 años al alinear en el equipo titular sólo a cinco repatriados, que fueron Washington Tais del Racing de Santander, Pablo García del Milan, Gianni Guigou de la Roma, Nicolás Olivera del Sevilla y Alvaro Recoba del Inter.
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