El libro del picaflor
Picaflor, tengo una pregunta para hacerle.
Pregunte ahora o calle para siempre.
¿Es verdad que Tenfield SA arrendó de nuevo el Palacio Peñarol para los partidos de la Liga Uruguaya de Básquetbol?
Es verdad, no le mintieron.
¿Quién fue el que hizo ese negocio?
Muy buena su pregunta. El Picaflor consultó a un integrante de la directiva de Peñarol y éste le expresó que el negocio no fue tratado por el Consejo Directivo, sino que lo hizo el coordinador institucional, Juan Pedro Damiani, directamente con el cuñado de Enzo Francescoli, el «Vela» Yern. Según este directivo, tampoco habría sido consultada la Comisión Administradora del Palacio, que como dice su nombre es la responsable del edificio.
La verdad es que me ha dejado estupefacto.
Tan estupefacto como muchos socios e hinchas manyas que están sorprendidos cómo después de haber prometido independencia de Paco Casal, ahora ven decepcionados cómo se han bajado los «lompas» y la promesa electoral fue a parar a la papelera.
La investigación que hizo El Picaflor arroja que el negocio que acordó por su cuenta Juan Pedro Damiani con el «Vela» Yern por el Palacio Peñarol es por U$S 20.000. Con ese dinero, el Consejo Directivo va a construir una concentración para los integrantes de los juveniles que vienen del Interior para que se hospeden en el mismo Palacio. Los dormitorios se construirán del lado de la calle Minas. ¿Qué más quiere saber?
¿Qué pasó con la deuda que el contador Damiani le reclamaba el año pasado a Tenfield por el usufructo del Palacio Peñarol?
Excelente su pregunta. La misma inquietud se la planteó el Troquílido al consejero aurinegro. La deuda existió en un momento, el contador Damiani la reclamó más de una vez en la audición partidaria pero a fines de 2006 hubo conversaciones entre José Carlos Domínguez y Atilio Garrido y llegaron a un acuerdo transaccional.
Tenfield SA le pagó todo a Peñarol por el uso del Palacio Peñarol.
El dirigente que le confirmó los datos al plumífero no descartó que cuando se hicieron las paces entre Juan Pedro Damiani y Casal, ya se haya metido en el paquete el alquiler del Palacio para los partidos de la Liga Uruguaya.
Una cosa es clara: nadie puede desconocer la importancia estratégica de ese templo del básquetbol que está ubicado en pleno centro de la ciudad y ofrece excelente locomoción para todos los barrios montevideanos.
El Cilindro tiene más capacidad, mejor piso, pero el Palacio Peñarol está mejor ubicado y ofrece instalaciones por demás seguras para espectáculos nocturnos.
El Picaflor recuerda que en un momento el contador Damiani pidió U$S 80.000 por el alquiler del Palacio, lo que motivó que Tenfield SA arreglara con la IMM por el Cilindro… Ahora, su hijo acordó un arrendamiento por una cifra que es cuatro veces menor.
Si el contador estuviera con vida, volvería a morir con este negocio.
No tenga la menor duda de que el contador Damiani murió muy disgustado, amargado, con el nuevo estilo de conducción política y administración leáse Ficus Capital que impera en Peñarol.
Pero los socios se encargarán de juzgar la conducta de sus dirigentes y pondrán las cosas en su lugar… Fíjese que el contador Damiani no quería ver ni en la sopa al doctor Juan Ramón Rodríguez Puppo y ahora su hijo lo promociona como delegado ante la AUF. *
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