Análisis individual de los jugadores

Martín Osimani: Hizo un buen campeonato, aunque quizás pudo hacer más. En el primer partido ante Panamá, jugó los 45 minutos. De allí en más pareció faltarle continuidad en su juego en aspectos físicos. Tuvo partidos buenos y de los otros.

Nicolás Mazzarino: Jugó una primera ronda estupenda, a su nivel y a como está acostumbrado. En la segunda sintió el desgaste, y por otro lado en partidos clave, cuando Uruguay lo necesitaba en cancha, estuvo sentado en la banca.

Mauricio Aguiar. Fue titular siempre. Juega como un falso «cuatro» cuando Uruguay prácticamente dispuso en cancha con solo Batista como grande. Inició siempre bien los partidos, pero siendo un jugador de poca confianza para el tiro largo.

Gastón Páez: Comenzó el campeonato de buena manera, marcando, controlando acciones que a veces lo ponen fuera de lugar. Pero en la segunda ronda no justificó su ingreso, a veces hasta como de titular. El equipo no tiene otro grande, por eso también es tan utilizado.

Esteban Batista: Responsable de las victorias, es innegable no reconocerlo. Pero la dependencia en él a veces es perjudicial para el equipo, cuando debió buscar otras opciones. Fue dueño de los rebotes, tampoco hay otros que los pueda bajar en el equipo. Hizo un buen campeonato y terminó fusilado. El tema es que en lo personal se jugaba mucho en este torneo, no tiene contrato con equipo y eso lo llevó por momentos a perder el rumbo y caer en errores que lo perjudicaron a él y al propio funcionamiento de Uruguay. Al final de cada partido, su representante, Oski Moglia, recibía llamadas desde todos lados, básicamente de Europa, para contratarlo, pero la idea sigue siendo la NBA, Hay equipos que se interesaron, pero no sería mejor hasta para nuestra selección que Batista logre un buen contrato en Europa y juegue realmente.

 

La banca

Leandro García Morales. Menos mal que vino. Juega a otra cosa, pero básicamente como debe hacerse a este nivel. No pasó desapercibido para nadie. Fue el socio de Mazzarino, de Osimani en todos los partidos. Estuvo sentado por momentos exageradamente en el banco de suplentes cuando debía estar en cancha.

Fernando Martínez. El «Enano» cumplió. Aprovechó sus minutos en cancha, pudo anotar de tres y le dio otra dinámica a la ofensiva que a veces Osimani carecía. Su mejor premio fue ser ovacionado en el partido ante Estados Unidos nada menos. De cualquier manera por momentos fue testarudo y quiso entra a la zona no permitida para jugadores de su estatura, como el juego interno.

Claudio Charquero. Menos de lo esperado. Gravitó muy poco. Tuvo dificultades para acomodarse en los partidos y no fue solución como recambio de Páez.

Sebastián Izaguirre. Flor de campeonato y una pena el doble esguince que sufrió. Mostró temple, ganas, y tiró al aro con confianza, como si estuviera en el Touring de Paysandú. Además apuntó y apareció en los momentos donde el equipo lo necesitaba.

Luis Silveira. Va quemando sus últimos cartuchos con la celeste. El lo reconoció que a este nivel internacional solo con la garra y el empuje no se gana más y esto ha sido lo que lo ha caracterizado siempre.

Emilio Taboada. Sabía que su chance de jugar eran escasas, pero cuando ingresó, producto de esa poca participación, no gravitó. Quizás pudo haber jugado un poco más. Tampoco se merecía ingresar 6 segundos en un partido.

Omar Galeano. Está claro que su inclusión al equipo fue porque se lesionó Panchi Barrera. No jugó casi. Su premio fue haber estado en el torneo, poder disfrutar del partido ante Estados Unidos, y se le notó. Cuando se entonaron los himnos, se lo vio emocionado. *

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