CENTENARES DE PERSONAS DESPIDIERON AL CONTADOR

Damiani descansa en paz

Centenares de personas se hicieron presentes ayer por la mañana en el Palacio «Contador Gastón Güelfi» para asistir al velatorio del presidente aurinegro José Pedro Damiani y participar del sepelio en el Cementerio del Buceo.

Los restos mortales del presidente Damiani fueron trasladados a las 8:00 horas desde casa Martinelli hacia la sede carbonera, lo que en gran parte de su vida fue «su segundo hogar». Allí fue recibido con un fuerte aplauso por los presentes (peñarolenses y amantes del fútbol y el deporte en general), quienes permanecieron brindando su apoyo a familiares y amigos hasta que retiraron el cuerpo próximo a las 11:00 horas.

Su señora esposa, Gladys Sobrero, sus cinco hijos (Gabriela, Verónica, Patricia, Magela y Juan Pedro) y sus numerosos nietos recibieron grandes muestras de afecto por parte de los presentes.

Con un cerrado aplauso y más de un «Aguante Contador» o «Arriba Peñarol», el féretro fue trasladado hacia el Cementerio del Buceo junto a las innumerables coronas de flores.

Una vez en el Cementerio del Buceo, el ex presidente Julio María Sanguinetti y amigo personal del Contador tomó la palabra y expresó lo siguiente: «Hasta ayer Damiani escribió la historia de Peñarol, hoy pasa a integrarla en su mayor sitial culminando un medio siglo de grandeza. Comienzan en el 50 con Güelfi y Cataldi y a partir del 69 ven la presencia permanente del Contador Damiani».

Sanguinetti agregó: » Ha tenido el honor y la responsabilidad de ser el presidente con más años al frente de Peñarol, ese honor y esa enorme responsabilidad. Vivió el segundo quinqueño que construyó con su esfuerzo, con su pasión, sus pasos, actos y audacias. Celebró la Libertadores del 87 y vivió también las adversidades de un club que como todos los de nuestro fútbol tenía que vivir esa extraña dicotomía de una actividad deportiva que se globalizó».

Tras reseñar gran parte de la vida profesional y política del Contador, el ex presidente expresó: » Damiani fue figura relevante en todos esos territorios y escenarios, siempre con creatividad, audacia, espíritu y responsabilidad. Llevó una vida plena y una destacada trayectoria. Pone punto y coma porque no podrá añadir más hazañas pero sí seguirá vigente en los recuerdos, las evocaciones, los actos y las decisiones».

También destacó que donde fuera «era el centro de la reunión, protagonista con su habano, su vaso de whisky, sus chistes y ocurrencias, su tamaño, su voz. Supo luchar y rebelarse a las adversidades de los últimos tiempos con sus más de ochenta años viviendo a plenitud, muchas veces abusando de su vigorosa condición física».

Para finalizar, dijo: «Se va una hombre insustituible, hecho de un molde que con él termina. Será irrepetible, ninguno como él».

Tras un cerrado aplauso, tuvieron su oportunidad representantes del partido colorado, el Rotary Club y el Panatlon Internacional y de Montevideo (Juan Carlos Paullier habló en representación del organismo).

 

Domínguez: «Se nos va parte de Peñarol»

José Carlos Domínguez, secretario mirasol y amigo del Contador, fue el encargado de cerrar la ceremonia. El dirigente mirasol expresó sumamente emocionado: «No puede haber palabras ideadas ni inventadas. A Damiani le encantaba el deporte y vivió para él. Hombre del boxeo, turfista. Asistió a ocho Juegos Olímpicos y trajo medallas. Defendió a su querido Sporting en la cancha y desde la presidencia. Presidente honorario de Peñarol proclamado por una misiva de Washington Cataldi. Recuerdo esas reuniones con su habano encendido y el té con hielo que él decía que tomaba».

El secretario carbonero agregó: «Se nos va parte de Peñarol, una de las páginas más históricas, gloriosas y queridas de Peñarol. Su ausencia es presencia. Es un grande de la historia del deporte americano».

Luego dedicó unas palabras de apoyo para la familia Damiani: «Los grandes hombres tienen siempre una gran mujer, él también aprendió que detrás de una gran mujer hay un gran hombre. Tanto amor por las hijas y sus nietos, todos con un matiz distinto pero con el mismos amor. Era un hombre con una coraza pero con una impresionante sensibilidad interna de un ser que no podía ver sufrir y que tenía tanto amor para dar».

Para finalizar, Domínguez expresó: «A pesar de su tamaño habrán notado su féretro liviano quienes lo cargaron. Es porque tu alma es grande, Contador».

Luego de un aplauso de los presentes se hizo un profundo silencio para respetar a sus seres más queridos y pasadas las 12:15 horas se procedió al sepultar a alguien que sin lugar a dudas quedará en la historia grande.

Se fue el Contador y más allá del dolor de familiares y amigos, los mismos se retiraron con la tranquilidad de saber que transcurrió una vida plena y que los guiará desde el cielo.

En la silenciosa retirada se sintió un «¡Gracias Contador!» y un nuevo aplauso inundó los corazones de los presentes. *

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