Nery Castillo fue fundamental
Dotado de un control de pelota en velocidad envidiable, el delantero mexicano Nery Castillo se convirtió este domingo en «enemigo público» de Paraguay, al echar por tierra la ilusión de la albirroja de clasificar a las semifinales de la Copa América.
Castillo llevó a los guaraníes a la debacle cuando a los 3 minutos aprovechó un error de la zaga al anticipar una pelota que tenía como destino el golero Aldo Bobadilla, pero el ariete azteca ganó en velocidad, controló la redonda y en un intentó por eludir al meta fue derribado por éste dentro del área. Pena máxima y expulsión de Bobadilla. El casaca 21 mexicano se encargó de la ejecución y con remate fuerte de izquierda al palo ídem del guardameta Joel Zayas –ingresó por Jonathan Santana– abrió la cuenta para el 1-0 parcial.
El delantero del Olympiakos griego continuó con su faena a los 39 minutos, cuando recibió un centro de Juan Carlos Cacho parándolo en el pecho, justo en la media luna del área grande, dejó picar la pelota y luego culminó la obra de arte con un disparo fuerte al palo izquiero, imposible de atajar para Zayas. Castillo salió del terreno de juego a los 54 minutos sustituido por Adolfo «Bofo» Bautista, no sin antes continuar en la primera mitad y en el poco tiempo que estuvo en el segundo con su carrera endemoniada, por lo cual fue duramente castigado con faltas, sobre todo del defensor xeneize Claudio Morel. *
Por la copa
Eduardo Galeano
La radio La Voz de la Ciudad de Barquisimeto rendía tributo a la obra del escritor uruguayo Eduardo Galeano al ser leídos al aire en su popular transmisión de los domingos fragmentos de la obra «Fútbol a Sol y Sombra», en ocasión de los partidos que se juegan aquí por la Copa América. Uruguay no juega en esta sede pero el libro de Galeano es uno de los clásicos de la literatura futbolera sudamericana, donde leyendas como Maradona, Francescoli y Pelé se mezclan con la pasión en los potreros (campitos de juego callejeros) y los momentos de gloria de la celeste. *
Maradona y Reyna
A pura memoria o metiendo mano en los archivos, la historia de los Perú-Argentina registra hitos históricos, rescatados por los cronistas, como el sospechoso 6-0 de los gauchos en el Mundial Argentina-1978 o el memorable 2-2 de los incaicos en 1969 que les dio la clasificación para México-1970. Pero hay una pequeña odisea olvidada que se produjo en las eliminatorias de México-1986. Los peruanos recuerdan con orgullo aquel 1-0 contra Argentina en Lima, cuando Luis Reyna anuló a Diego Maradona, persiguiéndolo por toda la cancha, sin evitar las malas artes. Reyna quedó como un ídolo pero años después confesó que aquello «no tuvo mala intención, pero fue feo, antipático y no sé como Diego lo toleraba». La revancha fue en el estadio Monumental y Perú estuvo de nuevo a un paso de amargarle un Mundial a los albicelestes, cuando los vencía 2-1, pero sobre la hora Daniel Passarella sacó a relucir su temperamento de ganador nato y provocó en una arremetida la jugada del empate anotado por Ricardo ‘el Tigre’ Gareca. Los gauchos ganaban después la Copa del Mundo en el apogeo de Maradona. *
Negocios
Ahora la pasión desenfrenada por el delantero argentino Lionel Messi en Barquisimeto se convirtió también en formidable fuente de ingresos para los comerciantes de «franelas». En Venezuela le dicen «franela» a la prenda que los argentinos denominan «remera» o camiseta, en un español más canónico. A camisetas albicelestes que llevan el apellido Messi en la espalda se las arrancaron de las manos a los negociantes e incluso entraron también en el negocio los millares de buhoneros que se agolpan en las calles céntricas de la ciudad del crepúsculo, donde hay menos poesía que visión comercial. *
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