UN VESTUARIO TRICOLOR EUFORICO OLVIDO VIEJAS PENAS

Cinco días que cambiaron mucho

En sólo quince días, Nacional consiguió «dar vuelta la pisada» pero, en realidad, fueron los últimos cinco los que determinaron que la temporada cierre con saldo favorable para los tricolores, con sus jugadores rindiendo como lo habían hecho solamente en algunos partidos de la Copa Libertadores, con su técnico encontrando un equipo y cambios acertados cuando tuvo que hacerlos, y con sus hinchas pletóricos de felicidad olvidando viejas cuitas.

Antes de comenzar la Liguilla, el fiel de la balanza apuntaba al medio, equilibrando la mala campaña en el torneo local con la performante cumplida en la Libertadores, esperando por la actuación en el hexagonal para ver cómo se cerraba el año. Los dos primeros partidos entusiasmaron, el tercero ante Danubio puso otra vez algunas dudas sobre la realidad del equipo, pero el triunfo clásico (de manera excluyente) y finalmente el de ayer ante Defensor Sporting le valieron para terminar la temporada con banderas flameando al viento.

El alumbramiento costó más de lo esperado, porque además debieron sortearse varios obstáculos, entre ellos las ausencias de Vanzini y Delgado, las dudas sobre la posibilidad de que jugaran Cardaccio, Sosa y Martínez, además de otras lesiones de futbolistas que no estaban jugando; pero el objetivo se cumplió, por eso no extrañó el estallido de la bronca contenida de Carreño, el apretado abrazo con Andrés Scotti en la entrada al vestuario, mientras Broli y Romero también llegaban rápidamente sin dar la vuelta olímpica.

Todo fue alegría: primero volvieron los suplentes, luego el resto -en el único momento que Godín le prestó la copa a Viana- y con ellos decenas de parciales que luchaban y empujaban por una camiseta.

 

Buen final

Entre los primeros que llegaron a camarines, Adrián Romero manifestó estar «ontento por el resultado de hoy porque nos merecíamos esto después de una buena Liguilla; creo que es un buen final después de lo que pasamos en el año, ya que quedamos fuera del campeonato muy temprano y después fuera de la Copa cuando pudimos llegar más lejos.

Hicimos un gran esfuerzo, muy concentrados como en el clásico, sobre todo en las pelotas aéreas, y logramos sacarlas todas por suerte. Defendimos ese gol a muerte y nos quedó el objetivo».

Después, el desfile entre brazos y corridas -más de uno perdió hasta el short en el camino- y las frases al pasar, como la de Marcelo Sosa, que recordó que «siempre es importante terminar con algo ganado … en este momento me acuerdo mucho de la familia y de mi viejo que no puede estar hoy conmigo», o de Pablo Da Rosa, quien comentó que «este grupo merecía ganar algo después de hacer una muy buena copa y se nos dio justo en el cierre del año».

Martín Cauteruccio expresó estar «muy contento con el título … me tocó aportar en estos últimos partidos en los que entré; muy feliz por la familia y por la gente»; y Pablo Alvarez manifestó que «es un logro muy especial, porque la imagen más importante siempre es la última y nosotros cerramos el año con la victoria del clásico y con este triunfo».

 

Dos bastiones

En los últimos partidos, pero sobre todo ante los violetas, los tricolores tuvieron dos elementos de rendimiento destacado en su defensa: uno de ellos, el zaguero Diego Godín, recordó que «todos teníamos la obligación de ratificar que por algo estamos en Nacional, porque capaz que habíamos hecho méritos para estar pero había que confirmarlos en momentos complicados. No sé lo que puede pasar (con su futuro) porque estoy metido de lleno en esto. Ahora me tengo que dedicar a la selección, y después veré lo que me depara el futuro». Por su parte, Fernando Muslera comentó: «Me di cuenta de que ellos estaban llegando mucho en el juego aéreo, entonces me la tenía que jugar saliendo a cortar; algunas me salieron bien, otras no tanto, pero pudimos mantener el cero y quedarnos con esta Liguilla, que era muy importante para nosotros, y para mí especialmente».

Nacional consiguió su objetivo de quedarse con el lugar número dos en la Copa Libertadores, y sus futbolistas comenzaron anoche mismo un período de vacaciones que se extenderá por algunas semanas hasta que empiece a prepararse la nueva temporada.

Muchas de las caras que ayer se vieron en el vestuario ya no estarán para la nueva temporada porque estarán dejando el club. Pero esa es una historia para comenzar a contar mañana. Ayer fue noche de festejos, la segunda en cinco días. *

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