Un clásico devaluado pero con un sabor especial
Los grandes de nuestro fútbol, que desde hace algún tiempo parecería que ya no lo son tanto en materia deportiva, jugarán esta noche un clásico diferente. Atípico por donde se lo mire, porque no llegan bien, perdieron el último partido, no convocan, están devaluados, jugando mal y con el peso de la hinchada sobre sus espaldas, con líos internos en materia directriz y con necesidad de triunfos. Casi nada para un clásico que debería tener un lleno total simplemente por el peso histórico de sus camisetas. Sin embargo ya no es así y la gente parecería restarle importancia a este encuentro, que es vital para ambos.
En otros tiempos, el clásico sería el paso previo a la coronación de alguno de los dos, en la última fecha. En este caso, y en esta liguilla en concreto, ni siquiera el triunfo -fundamentalmente en el caso de Peñarol- le asegura siquiera el ingreso a una de las dos copas internacionales, Libertadores y Sudamericana, boletos que otorga esta liguilla.
Nacional tampoco las tiene muy claras porque si no derrota al clásico rival, y en cambio a la tarde Danubio sale vencedor ante Wanderers, se esfuma la chance de título, y si perdiera ante Peñarol, le da vida a los aurinegros y deberá pelear un lugar en Copas, en la última fecha, nada menos que ante Defensor Sporting, quien le ha dado más de un dolor de cabeza en los últimos tiempos.
¿Quién llega mejor? nadie se aventuraría en este clásico a determinar un ganador, porque más allá de los puntos logrados por Nacional, en el último partido volvió a ser el del Clausura, un equipo apático, sin gol, sin reacción, con jugadores de discreta actuación y que se olvidaron del repunte que tuvieron en los dos primeros partidos. Pero tienen crédito, por los seis puntos logrados, pero si no le ganan a Peñarol, en las condiciones que viene seguramente la hinchada, que viene golpeada de dos clásicos con goleada, se lo recriminarán al plantel, cuerpo técnico y ni siquiera se salvarán los dirigentes.
Por el lado aurinegro la cosa va de mal en peor y el equipo de Gregorio se arrastra en la cancha. Viene de perder dos partidos seguidos, no ha ganado aún, apenas anotó un gol en 270 minutos de juego y tiene un futuro bastante oscuro.
El equipo aurinegro está al borde del nocáut y si los hinchas reaccionaron tras la derrota con Defensor con insultos, rechifla y pedrea al ómnibus que transportaba los jugadores, perder el clásico y quedar eliminado de cualquier copa sería catastrófico y es casi obvio que cuando los jugadores se retiren del escenario será una salida muy tensa y con gran nerviosismo.
Los ánimos nos son los mejores en ninguno de los dos bandos.
La falange carbonera piensa que los dos antecedentes clásicos les da un plus del que necesitan aferrarse. La parcialidad alba se aferra en cambio a la diferencia que le sacó en la tabla pero no quiere más derrotas y esta es la oportunidad. Por lo tanto es cierto, es un clásico devaluado, pero tiene su condimento especialísimo, que lo hacen atractivo y quizás hasta histórico. *
ESTADIO : Centenario
Hora 20.10
NACIONAL
Fernando Muslera
Pablo Alvarez
Adrián Romero
Diego Godín
Agustín Viana
Pablo Caballero
Marcelo Sosa
Marco Vanzini
Javier Delgado
Jorge Martínez
Giancarlo Da Silva
DT: Daniel Carreño.
PEÑAROL
Juan Castillo
Gonzalo Lemes
Luiz Nunes
Maximiliano Arias
Diego Rodríguez
Egidio A. Ríos
Julio Mozzo
Pouso o Reyes
Rubén Capria
Nicolás Vigneri
Silvio Mendes
DT: Gregorio Pérez
Jueces: Martín Vázquez, Miguel Nievas y Walter Arce. Precios: Tribuna Amsterdam (Nacional) $70, socios $30. Tribuna Colombes (Peñarol) $70, socios $30. Tribuna Olímpica $120, socios $60. Tribuna y Platea América $180, socios $90 pesos. Los menores de cinco años ingresarán gratis.
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