El Libro del Picaflor

­Picaflor, ¿qué menú preparó para hoy?

­Usted sabe que con estos días gélidos de invierno no viene mal una cazuela de lentejas. Pa’ agarrar energías y no dejarse derrotar por el frío. ¿Le apetece?

­Vamos arriba que podemos. No empiece a driblear y vaya al grano.

­El miércoles de madrugada, luego del partido Danubio (1) – Peñarol (0) algunos futbolistas e integrantes del cuerpo técnico fueron a festejar el triunfo y la confirmación de la paternidad sobre los manyas, a un bar de Pocitos que está de moda.

­¿No me diga? ¿Quiénes se fueron de juerga?

­Los hermanos Matosas, Gustavo y Andrés, el tío Luis, que es el ayudante de campo del entrenador, y algunos jugadores. Entre ellos, los colombianos Hamilton Ricard, Eulalio Arriaga y el Bola Lima, entre otros. El punto de encuentro fue el Bar El Tigre, reconocido templo futbolero de la noche donde recalan dirigentes, empresarios, periodistas, gente del ambiente del fútbol. El festejo, según uno de los parroquianos que extendió la noche un rato largo, se prolongó hasta la madrugada y entre las víctimas se contabilizaron un par de botellas de importado, cerveza etcétera.

­La verdad es que este año los jugadores y técnicos de Danubio tienen sobrados motivos para festejar.

­Nadie está diciendo lo contrario. Usted no levanta vuelo que no es cometa. Además de los motivos por el nuevo triunfo ante Peñarol, los futbolistas y técnicos de Danubio festejaron también la despedida del colombiano Hamilton Ricard, quien, todo parece indicar, tendría futuro en China, en el equipo que dirige Osvaldo Giménez y en el cual militan Diego Alonso, Petete Correa… Uno de los asiduos visitantes de El Tigre le comentó al plumífero la euforia de los colombianos en el festejo. Dicen que no le ponían cara fea a nada. Les gusta el aguardiente y no lo pueden disimular, de la misma forma que llevan el baile en el alma y el cuerpo.

­De todos modos el festejo fue selectivo, íntimo. Asistieron pocos futbolistas.

­Esto es lo raro. Los organizadores no le bocinaron a los demás integrantes del plantel que iban a despedir a Ricard y a festejar el nuevo triunfo ante los manyas o fue una salida discreta, del cuerpo técnico con los referentes del plantel. Esta pregunta sólo la pueden responder los protagonistas y organizadores del ágape… Si se tiraron con lista propia y no invitaron a todos los integrantes del plantel, ahora van a quedar pegados porque se están enterando por El Picaflor de la reunión en el bar El Tigre. Al informante del plumífero le llamó la atención que hubiera pocos futbolistas, además del cuerpo técnico. Es muy difícil que la mayoría de los integrantes del plantel tuviera otro compromiso en la madrugada del miércoles para no sumarse a la despedida de su compañero colombiano. Todo huele a que hubo un complot ­como en Gran Hermano­ y después que salieron del Centenario agendaron el encuentro en el boliche de Pocitos. Si ocurrió eso, a Gustavo Matosas, a su tío Luis, al Bola Lima y a Eulalio Arriaga no les resultará fácil explicarle a sus compañeros que se la jugaron con lista propia y digitaron a los invitados para el festejo íntimo.

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