Las famosas Mesas de Control en el ojo de la tormenta
Después del suceso ocurrido en el juego entre Bohemios y Stockolmo, nuevamente están en el ojo de la tormenta los funcionarios de mesa que actúan en este país. Hace muchos años que señalamos que se viven situaciones irregulares, producto del fanatismo y de querer sacar ventaja con que se enfoca la gran mayoría de los que trabajan en la Mesa.
Porque también la Mesa de Control se convirtió en algo profesional.
En la década del 80, principios del 90, la Mesa la hacía gente del club, no generaba costos, la misma podía cambiar, hasta que la transformación llegó y los delegados también pasaron a ser fichas requeribles por los dirigentes de los clubes y empezaron a contratarlos.
¿Cuál fue el verdadero motivo? ¿Son más despiertos? ¿Son más rápidos? ¿Sacan ventaja? La respuesta es variada, pero sencilla, hay un grupo de no más de 10 personas que trabaja en la Mesa de Control que genera siempre alguna sospecha y primero en forma graciosa, para luego ya ser algo rechazable. Jugaron con ese cartel de «Te cocino en la Mesa».
Lo más grave o no, según el punto de vista con el que se mire, es que la propia FUBB, cuando organiza una competencia internacional los cita y los premia, por sus méritos en el año, para realizar la Mesa y que eso se transforme en un beneficio.
Como dice mi amigo Sonsol, el canibalismo llegó a puntos inesperados, que si el equipo de origen no llega a play off, sus rivales son capaces de contratarlo para que viaje a representar la Mesa fuera de Montevideo con todos los gastos pagos.
Por eso creo, a esta altura, que aunque pasen a ser Mesas Neutrales, la solución final es la presencia de un Comisionado en la Mesa y que existan sanciones como la que se le realizó al funcionario de Stockolmo al que se lo sancionó por tres meses.
Si son neutrales, vamos a sospechar que los arreglan esa misma noche y nada nos va a generar tranquilidad, por lo tanto un Comisionado debe estar en la Mesa y controlar el juego y lo que pase ahí.
Más que un gasto, o sea contratar un Comisionado, es una inversión. Pasan los años y la FUBB en este aspecto tampoco se adapta a la realidad.
Acá los propios clubes, que tienen gente capaz o rápida en la Mesa, prefieren mantener este sistema que siempre genera problemas.
Muchos de los inconvenientes en los escenarios deportivos comienzan por un punto mal anotado, un doble fuera de tiempo, una falta de más, esos segundos que corrieron cuando el juego estaba detenido y 200 ejemplos que se pueden poner arriba de la mesa.
Hay cosas para seguir haciendo, para crecer, pero aún no queremos. *
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