Nacional se llamó a silencio
La interna complicada que tiene Ricardo Alarcón es muy evidente y pudo comprobarse ayer claramente en el clásico, antes y después del partido.
Uno de los primeros directivos en llegar al Centenario fue el delegado Alejandro Balbi, quien fue consultado por la bandera que lució en la Colombes, que rezaba: «Balbi y Vanzini son patrimonio Nacional». Concretamente el delegado opinó: «Es una gran alegría que me brindan los hinchas de la barra, que me reconforta mucho».
Balbi estuvo en boca de todos cuando previo al partido con Defensor Sporting había dado a entender que era mejor darle una mano a los violetas si eso significaba que el rival de todas las horas no tuviera oportunidad de ser campeón. Después, en el propio Franzini, aparecieron otras banderas contra el delegado tricolor.
Pero entrando en lo posterior al partido, el presidente Alarcón, Barreiro, Balbi y Giovanini fueron los directivos que se trasladaron hasta el vestuario a acompañar a técnicos y jugadores.
Ningún directivo de la oposición y varios referentes del oficialismo: Guillermo Pena y Juan Mailhos, entre otros, no fueron a los vestidores.
El ex vicepresidente Víctor Della Valle se retiró siete minutos antes de finalizar el partido sin realizar comentarios pero visiblemente contrariado por la derrota clásica.
Las aguas están muy divididas en Nacional y para colmo la Comisión Directiva no fue convocada en los últimos 15 días, señal de que hay muchas complicaciones internas. *
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