A PESAR DE QUE NACIONAL FUE SUPERADO FUTBOLISTICAMENTE

Le quitaron la clasificación del bolso

NACIONAL 3 – BOCA JRS. 3

Nacional quedó eliminado de la siguiente fase de la Copa Mercosur por la directa incidencia que tuvo el árbitro brasileño Edilson Pereira, quien no sancionó un claro penal en el minuto 89 del lateral Rodríguez a Mario Regueiro. Los tricolores fueron superados futbolísticamente por los xeneizes durante gran parte del partido, pero el fervor, las ganas y el deseo de conseguir el triunfo para seguir en carrera lo llevaron a descontar una diferencia de dos goles y cuando tenía la posibiblidad de convertir el cuarto gol, el brasileño miró para otro lado y no sancionó el claro penal que pudo significar la clasificación.

Los errores arbitrales no son nuevos en el concierto internacional en contra de los intereses uruguayos, la Selección Nacional en Eliminatorias, Nacional y Peñarol en Libertadores y Mercosur han sufrido despojos inadmisibles que debieran llamar a la realidad a las autoridades de nuestro país.

Nobleza obliga a decir también que los mismos equipos grandes que sufren despojos en el exterior por el poco peso político que tiene Uruguay, son los mismos que reciben favores especiales por la mayoría de nuestros árbitros en la actividad local.

En cuanto al desarrollo del partido, el visitante, pese a presentar una escuadra de emergencia con mayoría de suplentes, evidenció una superioridad futbolística frente a un Nacional perdido en el mediocampo con errores infantiles en su última retaguardia.

El planteamiento de Carlos Bianchi fue notable; lejos de meter su equipo atrás para intentar el contragolpe, receta repetida por casi todos los equipos que ofician como visitantes, metió presión en el mediocampo con subidas permanentes de los laterales y dos delanteros que rotando por el frente del ataque complicaron en todo momento a la línea defensiva tricolor.

Dentro de una panorama que favorecía el juego zeneize, llegó la apertura del marcador con un tiro libre de Medina que pasó por el medio de la barrera y la tardía respuesta del arquero Romay.

Corría el primer cuarto de hora y Boca estaba en ganancia. Nacional, sorprendido, se repetía en errores, por lo que no extrañó que a los 23 minutos Antonio Barijho colocara con golpe de cabeza en el área chica tricolor el segundo gol.

Con dos goles de ventaja, el zeneize manejaba el partido, pero Nacional, a pesar de sus errores de funcionamiento, con mucha entereza, buscaba el descuento y sobre el final del primer tiempo penal a Regueiro que Pablo Islas cambió por gol.

Diferencia mínima al final del primer capítulo que permitía a los tricolores soñar en dar vuelta el trámite de un partido que había comenzado muy complicado para sus intereses.

El inicio del complemento otra vez marcó la superioridad futbolística de Boca. Marchant y Barros Schelotto manejaron el balón a su antojo y Barijho confirmó su capacidad goleadora al definir con un fuerte remate desde fuera del área y poner el 3 a 1 para Boca.

Los visitantes parecían asegurar el triunfo en función de plasmar en el campo de juego una superioridad sustentada en el planteamiento táctico diseñado por su entrenador y aplicado a la perfección por los futbolistas.

Dos goles de diferencia a los quince minutos del complemento parecían mucha ventaja. Ni el más optimista hincha tricolor pensaba en convertir tres goles y ganar el partido.

Sin embargo, Nacional estuvo muy cerca de concretar una hazaña. Desde el banco, De León marcó el camino con las variantes, Omar Pérez y Richard Morales dotaron de otro empuje al equipo; Coelho, Regueiro y Adalto se constituyeron en los pilares de la arremetida tricolor. Primero fue Lembo, en una patriada, quien puso el descuento y faltando diez minutos para el final del partido Mario Regueiro, de muy buena actuación, con un zapatazo impresionante marcó la igualdad.

El final era infartante.

Diez minutos finales con Nacional empujado por su hinchada volcando la cancha hacia el arco de Boca, el entrenador zeneize, Carlos Bianchi, se desesperaba en la banca para que su equipo saliera del fondo y contragolpeara ante un rival demasiado jugado en ofensiva. Los últimos minutos tuvieron a los árbitros como protagonistas. Un gol anulado a Nacional por dudosa falta de Regueiro en el área de Boca, una posición adelantada mal sancionada a Islas cuando se iba de cara a Córdoba y la cereza de la torta fue la vergonzosa omisión del brasileño Pereira en la falta de Clemente Rodríguez a Mario Regueiro.

En síntesis, Nacional a pesar de no tener un rendimiento regular durante los noventa minutos de juego, en los cuales cometió errores defensivos imperdonables, quedó eliminado de la Mercosur por un despojo del árbitro, que debió sancionar el penal a Regueiro, argumento que le permitió a los tricolores ganar muchos partidos en la actividad local ante indefensos equipos menores que se retiraron con la misma bronca con la que lo hicieron los tricolores en la noche de ayer.

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