SIN BOUZOUT Y POTTER IGUAL "CHAPOTEO" EN LA PLAYA

Cordón apostó al banco de "reservas" y liquidó a Malvín

CORDON 83 – MALVIN 82

Cordón se mandó un partido de antología. No era fácil disimular las ausencias de Potter, con una inflamación en un tendón, y de Bouzout, con una contractura, el primero ausente por una semana, el otro reaparecerá el viernes. Un handicap importante que en la cancha no se vio. Le jugó de igual a igual a Malvín, en la mayor parte del juego resultó más convincente que el playero, y si bien sufrió para lograr el triunfo, se puede decir que el mismo es totalmente justificado. El final, por lo apretado del margen, resultó «caliente», protestado. Un fallo nos pareció erróneo y pudo hasta haber cambiado el resultado: una falta de Pérez que no fue sancionada y se dio saque de abajo para Malvín luego de libres cordonenses. Eso sí, si era por justicia, el resultado fue lo más ajustado a la realidad.

Un comienzo extraño. La mejor conformación en plantel de Malvín no se vio en la cancha. El quinteto que puso Somma, con Caneiro, Martínez, Pérez, Aguiar y Morales, estuvo dotado de equilibrio, control de pelota, acierto perimetral, quiebres constantes por el centro y los laterales, mientras la defensa local era franquicia total. En ofensiva además las únicas alternativas eran Kirkland y Bertolini.

La ventaja se dio con prontitud. Pérez debió ser resguardado por su tercera falta, igualmente sacó siete puntos (36-29) y nueve (43-34), cargando al rival con la tercera de Kirkland.

Somma movió su banco y Escapa fue una buena alternativa, se movió bien en la pintura, pescó rebotes y llegó al gol, Vázquez y Taibo en cambio no mantuvieron la regularidad del equipo.

Da Prá encontró alguna mejoría con el quinteto integrado por Bertolini, Lacasa, Martínez, Riveiro y Olveira, y se puso a uno, cargó de faltas a Cordón, terceras de Escapa y Lacasa, pero le faltó contundencia a la hora de sobrepasar al rival; siempre se quedó a tiro.

El accionar de Riveiro resultó fundamental para que a 6 minutos y cincuenta y seis segundos del final pasara Malvín, luego de algunos empates transitorios y alternativas de ventaja de un punto. El desahogo de Cordón venía por el lado del goleo perimetral de Horacio Martínez y el manejo de la bola de Caneiro.

El local sacó ventaja y pareció que se iba. Caneiro del triple lo trajo a la realidad. El partido se hizo ajustado, parejo, sin ventajas, con muchos errores, Riveiro seguía gravitando, dos triples de Lacasa no dieron tranquilidad, en el primero no hubo el balance adecuado y sobrevino un gol en contra, en el otro una falta. Cordón no estuvo tan acertado en los libres, erró bastantes en el cierre. Malvín no aprovechó. Ambos se cargaron de faltas, con cuatro Chato Martínez, Olveira y Pepusa Pérez.

Malvín se adelantó a cinco: 82-77. Un triple de Gonzalo Caneiro liquidó el juego a 49» del final. Luego vino una sucesión de libres errados, pelotas perdidas, Cordón defendiendo a pleno y un final caliente. Dos libres de Cordón fallidos, posterior al segundo viene una falta de A. Pérez no sancionada. Repone el local y Martínez penetrando al filo del tiempo tira y erra, se sancionó falta a este y fin del partido en un mar de protestas.

Los jueces habían llevado bien el partido, sin errores mayores, técnicos bien sancionados y se equivocaron en esa incidencia en la que hubo falta de un hombre de Cordón.

Pensamos que Malvín también se equivocó en el cierre del juego, debió haber salido Kirkland, jugó vendado todo el partido en su pie derecho, y caminó con dificultad toda la noche. Se lo dejó en cancha y se sacó a Riveiro, desequilibrante hasta ese momento. Allí empezó a perder ya el juego. El equipo, el juego cerebral de Caneiro, el goleo de Chato Martínez y la estrategia planteada por Somma resultaron la clave; sacó el máximo provecho del potencial con que podía contar.

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