Olimpia gana por su arma mortal
OLIMPIA 94 – ATENAS 84
Una muy buena victoria logró Olimpia en su cancha ante el copetudo Atenas y llega a su quinto partido consecutivo ganado. La victoria no admite discusión, la diferencia pudo incluso ser más amplia, los dirigidos por Daniel Lovera con gran segundo tiempo liquidaron a la visita 94-84 (10).
El partido tuvo dos tiempos bien diferenciados. Un entretenido primer tiempo, parejo, cambiante, en el que un mejor cierre de Olimpia le permitió llevarse el parcial 43-41 (2). Los locales dependieron en demasía de Raymond Waits, su extranjero formidable, que sumó más del 50% de los goles del equipo.
Con gran habilidad y precisión para definir en el uno contra uno, Waits fue el artífice de Olimpia para cosechar la victoria. Atenas no podía con el norteamericano, se olvidaba en muchos pasajes del balance defensivo y eso ayudaba a la explosión del local.
Atenas mejoró en el segundo cuarto, al aparecer triples de Luis Carpio, Onetto y hasta el propio Araújo, que le permitieron a los conducidos por Signorelli, modificar el juego, e incluso el tanteador.
Atenas llegó a ganar 38-31 (7), a escasos 2’30» del cierre de la primera parte.
El ingreso de Tucuna frenó a Federico Martínez, colaboró en ofensiva con Waits, y Olimpia cerró el primer tiempo con un parcial de 12-2, que le sirvió para ganar 43-41.
El complemento fue letal. Trabajando mucho más en el juego de equipo, Olimpia fue más sólido, más sereno y encontró diferentes vías ofensivas para desarmar a su rival.
El ingreso del juvenil Mauro Tornaría le dio al equipo otra movilidad y junto a Javier Bonda, trabajaron en una doble base, que sumó muchos puntos en el tercer cuarto. Olimpia en pocos minutos se fue en el marcador 64-52 (12). Atenas estaba bajo, no podía imponer la defensa presionante de la primera parte y solo Carpio respondía en su nivel.
El resto otra vez fuera del juego, Martínez cansado no repetía, y Olimpia aprovechó de todo eso y de la jerarquía de Waits para ampliar ventajas y llegar a ganar 81-61 (20). Al final con vergüenza, la visita presionó, O. Martínez y Trigo sumaron algunos goles en velocidad y la diferencia se achicó. El triunfo de Olimpia es indiscutible y bien claro. Waits (debe mejorar en libres), es insoportable en el ataque rápido, Bonda – Tornaría y la presencia de Tucuna sirvieron para un accionar colectivo superior, que le dio el argumento necesario para liquidar a su rival.
Atenas luchó un tiempo, luego se vio desbordado y perdió al final con dignidad. Un trabajo con altibajos de Hebert González, bien acompañado por el promisorio Antonio Gómez. González debió pitar algunos fallos con mayor dureza, no se protegió al norteamericano Waits, que debió soportar una falta tremenda de Tato Martínez, que estuvo cerca de la expulsión, y ni siquiera fue pitada como antideportiva.
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