Todo en Paz
Una noche, cuando se lo parangonaba, con Maradona, en tiempos en que los dos recién se empezaban a afeitar, un gurisito, el nieto del técnico, salió de la mano de Ruben al Centenario y se sacó la foto agachadito adelante de él. Era la final del juvenil de Plata del 79 y seguramente aquellos corazones habrán latido muy fuerte. El de Daniel Alejandro por haber salido a la cancha de mascotita con la celeste, el de Ruben Walter, por jugar con la celeste, en ese entonces único símbolo de esperanza en un tiempo gris. Pasaron 21 años y se volvieron a encontrar. Se dieron un abrazo y Paz que ya cumplió los 41 le dijo algo al oído a Alejandro, que ahora es quien lleva la celeste en el pecho. Seguramente le puede haber comentado que este cronista ya ha planificado reeditar aquella pose en alguna fotografía que algún día de éstos con Fernando González haremos realidad.
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