No pasó desapercibido en el movimiento de la víspera un aparte entre Gregorio Pérez y Paolo Montero. Por encima de que no trascendieron por razones obvias los motivos de la charla, la misma estuvo centrada en aspectos deportivos.
Los últimos partidos disputados por Peñarol marcaron que en el sector defensivo siempre el capitán tuvo tarjeta amarilla y además en un juego llegó a la expulsión.
De acuerdo con lo que piensa el técnico, el zaguero no tiene necesidad de caer en excesos y sus expulsiones complican la chance deportiva del equipo.
El propio Paolo Montero reconoció que a veces se excede y tendrá más control cuando sale a campo abierto en procura de un rival. *
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